Las educadoras de 0 a 3 años salen a la calle en Palma para exigir fin a la brecha salarial que supera los 5.000 euros

Las trabajadoras del primer ciclo de Educación Infantil en Mallorca han vuelto a movilizarse para denunciar una situación que consideran insostenible: una diferencia salarial de más de 5.000 euros entre profesionales que realizan el mismo trabajo dependiendo del centro o convenio al que estén vinculadas.

Las educadoras de 0 a 3 años salen a la calle en Palma para exigir fin a la brecha salarial que supera los 5.000 euros

La protesta se concentró frente al Parlament de les Illes Balears, donde las educadoras y técnicas del ciclo 0-3 exigieron a las administraciones públicas que pongan fin a una desigualdad que consideran injusta y que afecta de lleno a uno de los sectores más feminizados del ámbito educativo.

El problema de fondo no es nuevo. El sector arrastra desde hace años una fragmentación que se traduce en hasta siete tablas salariales distintas, lo que significa que dos trabajadoras que atienden a niños y niñas de la misma edad, con la misma titulación y las mismas responsabilidades, pueden cobrar cantidades muy diferentes según el tipo de centro en el que presten sus servicios.

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Esta disparidad afecta especialmente a quienes trabajan en escuelas privadas o concertadas, que históricamente han contado con condiciones laborales peores que las de sus compañeras en centros públicos. La brecha, calculada en más de 5.000 euros anuales en los casos más extremos, genera un profundo malestar en el colectivo.

Las manifestantes reclamaron una equiparación salarial real y urgente, así como el reconocimiento de su labor como parte esencial del sistema educativo y no como un servicio de guardería, una distinción que consideran fundamental para dignificar su profesión.

No es la primera vez que el sector sale a la calle. Las movilizaciones se han repetido en los últimos años sin que, según denuncian las propias trabajadoras, se hayan producido avances concretos desde las instituciones. La paciencia del colectivo se agota y el mensaje que lanzaron frente al Parlament fue claro: sin acuerdos reales, las protestas continuarán.

El ciclo 0-3 atiende a los niños y niñas de entre cero y tres años en una etapa clave para su desarrollo, y su correcto funcionamiento depende directamente de unas profesionales que reclaman condiciones laborales a la altura de esa responsabilidad.