Las imágenes oficiales de las 146 candidatas a Falleras Mayores de Valencia han encendido el debate en el mundo fallero y en las redes sociales, donde numerosos usuarios han cuestionado el tratamiento fotográfico aplicado a los retratos publicados por la Junta Central Fallera.

Las fotografías, que presentan a las 73 aspirantes mayores y las 73 infantiles que continúan en el proceso de elección de las Cortes de Honor para las Fallas de 2027, comenzaron a recibir críticas casi de inmediato tras su publicación. Los comentarios se centraron en el aspecto de los rostros, que muchos internautas consideraron excesivamente suavizados o alterados digitalmente.
La polémica se agudizó cuando las galerías de imágenes desaparecieron durante varias horas de la página web oficial de la Junta Central Fallera. La retirada temporal alimentó todo tipo de especulaciones sobre su relación con las críticas recibidas.
Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Valencia se aclaró que ambos hechos no guardaban relación. Según esta versión oficial, la JCF detectó errores en los datos de identificación de algunas candidatas, como nombres, comisiones y sectores, y procedió a retirar las imágenes para corregirlos. Una vez subsanados los fallos, las mismas fotografías fueron repuestas sin ningún cambio en los retratos.
Otro foco de debate ha sido la posibilidad de que se haya utilizado inteligencia artificial en el proceso de edición. La Junta Central Fallera no ha confirmado ni desmentido qué técnicas de tratamiento fotográfico se emplearon, lo que ha dejado el campo libre a todo tipo de interpretaciones entre aficionados y colectivos falleros.
La controversia también ha tenido eco en el pleno político. El concejal de Compromís y expresidente de la propia Junta Central Fallera, Pere Fuset, ha pedido explicaciones públicas al actual responsable del organismo y concejal de Fallas, Santiago Ballester. Fuset quiere conocer los motivos reales de la retirada y saber si las imágenes fueron revisadas y autorizadas correctamente antes de su publicación.
El asunto pone sobre la mesa un debate más amplio sobre los criterios de imagen que se aplican en eventos de esta relevancia cultural y sobre el papel que debe jugar la edición digital en la representación oficial de las candidatas, especialmente en el caso de las más jóvenes.
Por el momento, las fotografías siguen siendo los retratos oficiales del proceso de selección de 2027.



