Las recientes instalaciones de paradas inteligentes de Buscyl han comenzado a operar en 43 localidades de la provincia de Valladolid. Estas paradas están destinadas a mejorar la experiencia del transporte público, aunque su funcionalidad completa depende de la equipación que agotarán todos los autobuses de la zona.

Las nuevas marquesinas, que suman un total de sesenta, incluyen pantallas que informarán a los usuarios sobre la llegada de los autobuses. Sin embargo, actualmente, estas funciones aún no están disponibles en su totalidad, a la espera de que se equipen los vehículos adecuadamente para su correcto funcionamiento.
Usuarios como Yaiza San Juan, que realiza el trayecto entre Laguna de Duero y Valladolid con frecuencia, destacan la utilidad de conocer el estado de las rutas en tiempo real. Este sistema promete facilitar a los viajeros el control de tiempos de espera y retrasos, lo que podría incentivar su uso frente al coche particular.
Otra de las características que se incorporan es la posibilidad de validar recargas y consultar el saldo de las tarjetas de transporte a través de un sistema ‘contactless’. Este aspecto resulta importante para quienes utilizan el autobús de manera habitual, ya que simplifica el proceso, evitando gestiones complicadas en el último momento.
A pesar de la modernidad de estas instalaciones, muchos usuarios aún desconocen su plena funcionalidad. Isabel Hernández, que se encontraba esperando el autobús, expresó su sorpresa al descubrir las capacidades de las nuevas paradas. La comodidad que ofrecen es un punto común entre los vecinos que aprecian estos avances.
El impulso de este proyecto busca facilitar la digitalización del transporte público en la región, apoyándose en más de doce millones de euros provenientes de los Fondos Europeos Next Generation y de la Junta de Castilla y León. La iniciativa posee el objetivo de fomentar una movilidad más sostenible y cohesionar mejor las distintas localidades.
Con un número creciente de usuarios de la tarjeta BUSCyL en Castilla y León, esta modernización se alinea con la tendencia de utilizar más el transporte en lugar del coche. Muchos habitantes ya comienzan a adoptar esta modalidad, lo que se traduce en un descenso de la contaminación en la región.
Por el momento, es necesario esperar a que se instalen los equipos en los autobuses para que las paradas puedan operar plenamente. Las fechas para la finalización de estas instalaciones y el despliegue completo del servicio aún están por definir.
