Las plataformas del Valle de Toledo acumulan basura antes de abrir sus puertas

Las nuevas estructuras de madera instaladas en el Valle de Toledo ya generan problemas medioambientales antes incluso de su inauguración oficial. La Asociación por la Recuperación de los Bosques Autóctonos de Toledo (ARBA) ha denunciado públicamente la acumulación de residuos en el entorno de las plataformas, reavivando una polémica que lleva meses sacudiendo a la ciudad.

Las plataformas del Valle de Toledo acumulan basura antes de abrir sus puertas

Envases, botellas, latas y otros desperdicios aparecen repartidos por la ladera junto a las nuevas instalaciones, según muestran las imágenes difundidas por el colectivo ecologista. Para ARBA, la situación no es casual: afirman que, antes del inicio de las obras, esta zona «apenas» presentaba problemas de suciedad y que la llegada de las plataformas ha transformado un espacio que consideraban prácticamente virgen.

«Estas son las fotos que debería estar viendo quien se da golpes en el pecho defendiendo el proyecto», señalan desde la asociación, que ve en los residuos la confirmación de los efectos negativos que ya advirtieron durante la tramitación del proyecto.

Pero la basura no es la única queja. Desde ARBA también cuestionan el impacto paisajístico de las estructuras, aseguran que su integración con el entorno natural «es nula» y ponen en duda que los materiales utilizados sean realmente sostenibles, tal y como defiende el Ayuntamiento.

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Este nuevo episodio se suma a una cadena de protestas que ha marcado toda la vida del proyecto. Centenares de toledanos salieron a la calle bajo el lema «El Valle no se vende, el Valle se defiende» para rechazar una intervención que acusaban de destruir uno de los rincones más emblemáticos de la ciudad. Ante la presión ciudadana, el Consistorio retiró algunos elementos del diseño original, como la fuente de chorros o las balizas solares, pero mantuvo las plataformas y los senderos.

La indignación también se extendió a las redes sociales. A finales de julio, la cuenta Toledometeo compartió imágenes del estado del entorno y calificó la situación de indignante, apuntando que el proyecto responde más a atraer turismo que a proteger la naturaleza o pensar en los vecinos.

La empresa responsable de la dirección de obra ha respondido indicando que los trabajos ya han concluido y que el acta de recepción fue firmada el pasado 31 de julio. Además, asegura que la constructora realizó varias batidas de limpieza, siendo la última el lunes de esta semana.

El Valle de Toledo, sin embargo, sigue dividiendo opiniones. Y la inauguración de sus nuevas plataformas, lejos de cerrar el debate, amenaza con reabrirlo de nuevo.