León planta cara a los mosquitos del Bernesga con una torre viva de vencejos y murciélagos

El Grupo Municipal de Unión del Pueblo Leonés ha trasladado al equipo de gobierno socialista del Ayuntamiento de León una propuesta tan novedosa como llamativa: sustituir los insecticidas químicos por una estructura ecológica capaz de eliminar hasta 900.000 insectos al día gracias a la acción combinada de aves y murciélagos.

León planta cara a los mosquitos del Bernesga con una torre viva de vencejos y murciélagos

La iniciativa la impulsa la concejala Sheila Fernández, que pide instalar junto a las riberas del río Bernesga lo que se conoce como una torre de la biodiversidad, una infraestructura ya en funcionamiento en otras ciudades españolas con resultados más que contrastados.

La estructura mide doce metros de altura y funciona de forma completamente autónoma gracias a paneles fotovoltaicos integrados. En su parte superior alberga noventa nidos diseñados para vencejos, una especie capaz de devorar insectos en cantidades industriales. Según los datos que maneja la formación leonesista, una colonia instalada en esta torre puede llegar a retirar el equivalente a casi cuatro kilos de mosquitos cada día.

En la base de la torre, fabricada con corcho natural, se habilita un espacio para acoger a unos trescientos murciélagos, otro aliado natural imprescindible en la lucha contra los mosquitos durante las horas nocturnas.

La ubicación propuesta no es casual. El Bernesga concentra en verano los mayores focos de proliferación de mosquitos de la capital leonesa, y situar la torre junto a sus márgenes garantizaría que las especies alojadas tuvieran alimento a escasos metros, maximizando su eficacia.

Fernández recuerda que ciudades como Coria del Río o la vecina Ponferrada ya cuentan con instalaciones similares con pleno éxito, y advierte de que el uso continuado de plaguicidas químicos está diezmando a especies urbanas tan queridas como el gorrión, considerado además un indicador clave de la salud medioambiental de las ciudades.

La concejala apela al sentido común y pide al resto de grupos municipales que respalden una medida que, a su juicio, situaría a León como referente en urbanismo verde en toda la comunidad y el noroeste de España.

La propuesta llega en pleno pico estival, cuando las quejas vecinales por las picaduras de mosquito se multiplican cada año a lo largo de toda la ribera del Bernesga, uno de los paseos más frecuentados por los leoneses para hacer deporte o simplemente disfrutar del aire libre.