León vuelve a sufrir el azote del calor extremo. Una tercera ola de altas temperaturas se instala sobre la provincia con registros que superarán los 35 grados, y lo hace sobre un escenario ya muy preocupante: 39 personas han fallecido este verano a causa de las temperaturas extremas, una cifra que supera todo lo registrado en el mismo periodo del año pasado.

Los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) no dejan lugar a dudas. Este verano está siendo especialmente mortífero en León. Durante la primera ola de calor, que arrancó en junio, perdieron la vida 9 personas en la provincia. La segunda, a principios de julio, se cobró otras 8 vidas. Y ahora llega una tercera, con el contador todavía abierto.
El contraste con el verano anterior resulta llamativo. En junio y julio de 2025, ninguna muerte en León fue atribuida al calor extremo. Solo en agosto de ese año se registraron 24 fallecimientos vinculados a las altas temperaturas. Este año, sin haber llegado aún a ese mes, ya se ha superado esa cifra con creces.
Las personas más vulnerables ante estas situaciones son las mayores, los bebés, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas o trastornos mentales. Pero el entorno también importa. Quienes trabajan a la intemperie, viven en viviendas mal aisladas o carecen de aire acondicionado se enfrentan a un riesgo añadido que no debe subestimarse.
Ante este panorama, las recomendaciones de salud son claras: beber agua de forma constante, evitar el alcohol y las bebidas azucaradas, mantener una alimentación ligera e hidratante, ventilar las viviendas durante la noche y evitar la actividad física en las horas de mayor calor.
En la capital leonesa existen también alternativas para escapar del bochorno. La Catedral, el Musac, las salas de cine, los centros comerciales o espacios verdes como la Candamia son refugios accesibles para toda la ciudadanía.
Lo que antes era una excepción se convierte poco a poco en una amenaza recurrente. Las muertes ligadas al calor ya son un problema de salud pública en León, y este verano de 2026 está dejando una huella que obliga a tomarse muy en serio la prevención ante cada nueva ola que llega.
