El Ayuntamiento de Logroño pone en marcha este año un amplio operativo de sensibilización para prevenir el consumo de alcohol entre los jóvenes durante las fiestas de San Mateo, con carpas informativas, karaoke en la calle y pruebas de alcoholemia nocturnas.

Con las fiestas mateas a la vuelta de la esquina, la ciudad riojana refuerza su apuesta por un ocio más seguro a través del programa ‘Menores sin alcohol’, una iniciativa que busca implicar a toda la sociedad: familias, establecimientos hosteleros, jóvenes y adultos.
Los primeros pasos ya se dan esta semana. Los días miércoles y jueves, monitores recorrerán los locales de venta y dispensación de bebidas alcohólicas para repartir una guía con las llamadas reglas de oro: no servir alcohol a menores de edad, colocar carteles visibles con la prohibición y evitar el suministro indirecto. Un recordatorio necesario en vísperas de una de las fiestas más concurridas del norte de España.
El jueves 18 de septiembre se instala una carpa informativa pensada para las familias, donde se distribuirá material con pautas concretas para afrontar las primeras salidas nocturnas de los hijos durante las fiestas. También habrá una encuesta voluntaria en línea para conocer los hábitos de consumo en el entorno familiar.
Para los propios jóvenes, el programa propone algo más dinámico: un espacio de karaoke en la calle que combina diversión con información. Los participantes recibirán la postal ‘De fiesta y sin alcohol’ y podrán responder otra encuesta sobre sus costumbres con el alcohol.
Cuando caiga la noche, el dispositivo no descansa. Los días 20, 21 y 25 de septiembre, entre las once de la noche y las tres de la madrugada, la plaza de San Agustín acogerá puntos informativos con pruebas de alcoholemia voluntarias. El objetivo es concienciar sobre los riesgos de conducir tras haber bebido en periodo festivo.
Además, cuatro monitores patrullarán las zonas de ocio nocturno para reforzar conductas de no consumo. Quienes opten por el 0,0% serán premiados con obsequios y vales para actividades como entradas de cine, una forma de demostrar que disfrutar de San Mateo no requiere alcohol.
Un San Mateo más consciente, más seguro y, sobre todo, más inclusivo para quienes todavía no deberían cruzar esa línea.



