Este año, la tradicional llegada de los Reyes Magos a Segovia se llevó a cabo en medio de un clima adverso. Las bajas temperaturas y las nevadas no impidieron que Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieran la provincia, visitando pueblos y distritos. La magia de esta festividad se mantuvo firme, brindando un momento de alegría a los vecinos, sin importar las difíciles condiciones meteorológicas.

Los cortejos reales llevaron regalos y sorpresas a diferentes localidades. Se adaptaron algunas paradas, como en Navafría, donde la recepción se trasladó a la iglesia debido al frío extremo. También en Riaza, donde se optó por el pabellón, garantizando así un ambiente más cálido para todos los asistentes.
En El Espinar, la cabalgata se dividió en tres recorridos distintos para abarcar todo el municipio. Gracias a estas iniciativas, se aseguraron que ningún residente quedara sin la oportunidad de saludar a los Reyes y recibir su presente. Esto también fomentó la participación de muchas familias que salieron a vivir la experiencia con entusiasmo.
Por su parte, en Cuéllar, la festividad incluyó un belén viviente en la Plaza Mayor. Este evento, recuperado tras varios años, atrajo a numerosos visitantes. Los Reyes, acompañados de sus pajes, repartieron dulces y alegrías entre los niños, haciendo frente al frío en un ambiente festivo.
Además, la jornada incluyó visitas a usuarios de residencias, donde los Reyes compartieron momentos especiales con los mayores. Esta acción comunitaria destacó la importancia de la tradición como vínculo entre generaciones, reforzando el sentido de comunidad.
El recorrido de los Reyes abarcó también localidades como Torrecaballeros y San Miguel de Bernuy. Esta ruta se ha vuelto un clásico en la provincia, con más de veinticinco años de historia. Durante estos años, se ha consolidado como una parte esencial de las celebraciones navideñas en la región.
A pesar del frío y la nieve, los Reyes Magos lograron dar vida a la ilusión de los más pequeños. Con cada saludo y cada regalo, reafirmaron la tradición que une a los segovianos cada seis de enero. Este año, el clima no fue obstáculo para que la magia continuara, manteniendo viva la costumbre que tanta identidad cultural aporta a la provincia.
La celebración de los Reyes Magos en Segovia sigue marcando un espacio en el calendario festivo. Las autoridades ya están considerando cómo mejorar el recorrido y las actividades para el próximo año, asegurando que la tradición perdure en el tiempo.
