El inicio del curso universitario en Salamanca ha arrancado cargado de polémica. Los procuradores del PSOE en las Cortes de Castilla y León, Javier García y Fran Díaz, han comparecido para denunciar lo que consideran una gestión improvisada y engañosa de las políticas educativas del Gobierno regional, con la Universidad de Salamanca como principal damnificada.

El foco de las críticas socialistas apunta directamente a la medida estrella de la Junta: la supuesta gratuidad de la primera matrícula universitaria. Según Fran Díaz, los estudiantes que comienzan sus estudios este septiembre se ven obligados a abonar la totalidad de las tasas de inscripción antes de recibir cualquier tipo de ayuda, un esfuerzo que se suma al coste del alquiler y la instalación en la ciudad.
«La realidad es que Mañueco ha improvisado, le han podido las prisas y hoy todo el mundo está teniendo que adelantar ese dinero», afirmó Díaz durante su intervención.
Javier García fue aún más contundente y calificó la medida de «estafa» para las familias en plena cuesta de septiembre. Su argumento es claro: no se trata de una gratuidad real, sino de una bolsa de ayudas en concurrencia competitiva, lo que significa que no todos los alumnos tienen garantizado el beneficio. La solución que propone el Grupo Socialista pasa por aplicar la gratuidad directamente en el decreto de precios públicos, de modo que los estudiantes simplemente marquen una casilla al matricularse sin necesidad de adelantar ningún dinero.
Más allá de la polémica sobre las matrículas, los procuradores han puesto sobre la mesa lo que denominan una «precariedad estructural» en la USAL. A pesar de ser la universidad con mayor número de alumnos de la comunidad, los socialistas denuncian que sigue siendo la peor financiada de Castilla y León. Esta situación tiene consecuencias directas: los convenios laborales del personal docente y de administración permanecen bloqueados por la falta de estabilidad presupuestaria.
El PSOE ha exigido la puesta en marcha inmediata de un plan plurianual de financiación que aporte certidumbre a las cuentas de la institución. También han mostrado su inquietud por la reestructuración orgánica que sitúa el área de Universidades bajo la dirección de Juan Carlos Suárez-Quiñones, cuya trayectoria previa en gestión medioambiental ha sido tachada de «nefasta» por los socialistas.
La rueda de prensa también recogió otras demandas educativas para la provincia, como el transporte escolar para la Formación Profesional en el medio rural, la creación de la figura del prospector de prácticas para reducir la burocracia docente, y un plan urgente de climatización de los centros escolares ante las altas temperaturas que marcan cada inicio de curso.



