En el número 33 de la avenida Gloria Fuertes, en Valladolid, los vecinos están enfrentando problemas graves de humedad en sus viviendas desde hace más de siete meses. Esta situación ha afectado, entre otros, a una familia que vive en la quinta planta, solicitando a la Junta de Castilla y León soluciones efectivas a un problema que no solo perjudica su calidad de vida, sino que también afecta la salud de una de sus integrantes, que padece EPOC.

La humedad se ha manifestado de diversas formas, desde paredes desconchadas hasta problemas eléctricos, lo que ha generado inquietud entre los inquilinos del edificio. Daniel y Luis Fernández, que residen en la vivienda junto a su madre, han tenido que realizar reparaciones en su hogar a raíz de las constantes filtraciones. La situación es alarmante, ya que la salud de su madre está en riesgo debido al moho y la humedad constante.
Los vecinos han presentado múltiples quejas formales ante la Delegación Territorial de Vivienda, buscando respuestas a esta problemática. Sin embargo, afirman que la Junta ha mostrado una actitud de inacción. A pesar de que esperaban reparaciones antes de la llegada del invierno, la situación se mantiene sin cambios, lo que ha generado frustración entre los inquilinos.
La Dirección General de Vivienda ha reconocido que el origen del problema no es del último piso, donde se ha instalado un nuevo inquilino, como muchos pensaban. Las filtraciones parecen estar asociadas a problemas en la bajante general del edificio, lo que complica aún más la resolución del conflicto.
Los vecinos han señalado que hasta el seguro del edificio ha declinado hacerse cargo de las reparaciones, argumentando que hay deudas acumuladas de algunos propietarios. Esta situación ha generado tensiones dentro de la comunidad de propietarios, que también complica las gestiones con la administración.
El presidente de la comunidad, Julio Álvarez, ha criticado la falta de acción de la Junta, al considerar que es la mayor propietaria del edificio y, por lo tanto, deben tomar responsabilidad. La situación ha llegado a un punto en que varios vecinos están valorando acciones legales, ante la urgencia de resolver el problema.
La situación en el bloque de viviendas de la avenida Gloria Fuertes sigue sin resolverse, mientras los inquilinos enfrentan a diario la incertidumbre de vivir en un lugar donde las condiciones de habitabilidad están comprometidas. En este contexto, queda por ver cómo la administración actuará en las próximas semanas para abordar estas reclamaciones y encontrar una solución efectiva.
