Madrid abre dos nuevos centros diurnos para proteger a jóvenes sin red de apoyo antes de que sea tarde

El Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha dos centros de día dirigidos a jóvenes de entre 18 y 30 años que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. La iniciativa busca intervenir a tiempo antes de que la exclusión social, los problemas de salud mental o la falta de vivienda se conviertan en una realidad sin retorno.

Madrid abre dos nuevos centros diurnos para proteger a jóvenes sin red de apoyo antes de que sea tarde

Los nuevos espacios no serán residenciales. Funcionarán como un lugar de referencia durante el día, abiertos los 365 días del año en horario de 9.00 a 20.00 horas, donde los jóvenes podrán recibir apoyo social, psicológico y orientación laboral adaptada a cada caso.

Cada centro tendrá capacidad para atender de forma simultánea a 60 personas, aunque podrá dar servicio a hasta 150 usuarios diarios al tratarse de un recurso de tránsito. La atención arrancará con una acogida inicial para conocer la situación particular de cada joven y diseñar un plan de intervención individualizado.

Entre los perfiles que se espera atender destacan jóvenes migrantes que han llegado solos a la ciudad, personas sin apoyo familiar, quienes han perdido su empleo o su vivienda, y quienes presentan dificultades emocionales. Para muchos de ellos, el salto a la vida adulta supone enfrentarse solos a una realidad para la que no tienen herramientas ni acompañamiento.

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El bienestar emocional será uno de los ejes centrales de estos centros. Los profesionales abordarán cuestiones como el duelo migratorio, el aislamiento social, las barreras idiomáticas y las dificultades de adaptación, con el objetivo de prevenir que estas situaciones deriven en trastornos de salud mental o consumo de sustancias.

En paralelo, se ofrecerán itinerarios personalizados de inserción laboral para mejorar las posibilidades de los usuarios de incorporarse al mercado de trabajo, un paso fundamental hacia la autonomía real.

Cada centro contará con un equipo de doce profesionales, entre los que habrá trabajadores sociales, psicólogos, educadores sociales, asesores jurídicos y auxiliares de servicios sociales. Cada joven tendrá además un profesional de referencia que coordinará su proceso con los servicios sociales municipales y con posibles empleadores.

La ubicación exacta de ambos centros está aún por determinar. Lo que parece claro es que Madrid da un paso concreto para no mirar hacia otro lado ante una realidad que afecta a miles de jóvenes que, sin esta red, podrían acabar en la calle.