Madrid regresa a la rutina tras el verano con una novedad que muchos conductores llevaban tiempo esperando. Las grandes obras que han condicionado el tráfico de la capital durante meses entran por fin en su recta final, y el Ayuntamiento confía en que las afecciones a la circulación vayan reduciéndose de forma progresiva hasta el cierre del año.

La vuelta al cole trae atascos, como cada septiembre, pero también trae buenas noticias para quienes circulan por los grandes ejes de la ciudad.
En la A-5, los trabajos de soterramiento de más de tres kilómetros de autovía entre la avenida de Portugal y la avenida de Padre Piquer están prácticamente terminados en su obra civil. La apertura del túnel antes de que acabe el año supondrá un antes y un después para este corredor. Ya hay señales visibles del avance: este lunes se ha eliminado uno de los baipases provisionales de la calle Yébenes, esas curvas improvisadas que los madrileños han tenido que sortear durante meses.
En Castellana Norte la situación es similar. El tronco central del paseo sigue cortado mientras el nuevo túnel no esté operativo, lo que obliga a repartir el tráfico hacia la M-607, la A-1 y la M-11. Cuando el túnel abra, la superficie se transformará en el nuevo espacio urbano conocido como Parque Castellana, que además conectará con el futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte.
Parque Ventas, por su parte, ya superó el momento más duro. Desde el pasado noviembre, las principales afecciones diurnas al tráfico en la zona cubierta de la M-30 quedaron atrás. Ahora los trabajos se limitan a intervenciones nocturnas y puntuales, mientras en superficie se plantan árboles, se mueven tierras y se instalan los suministros del futuro parque entre los barrios de Salamanca y Ciudad Lineal.
En la avenida de Alcalá también hay motivos para el optimismo. Este lunes se han recuperado dos carriles que permanecían cortados durante el verano, un alivio para una de las vías con más tráfico del centro de la ciudad.
La delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento ha valorado positivamente la evolución de los trabajos durante los meses estivales y ha recordado que el objetivo es que la apertura de los túneles de la A-5 y Castellana marque el gran punto de inflexión para la movilidad en Madrid antes de que termine 2026.
Mientras llega ese momento, la capital seguirá con sus itinerarios alternativos activos. Pero la meta, al menos, ya se ve cerca.
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