Más profesores en las aulas de Guadalajara, pero la inestabilidad y las obras pendientes siguen lastrando el arranque escolar

El nuevo curso escolar ha comenzado en Guadalajara con una cifra positiva sobre la mesa: cerca de 200 docentes más que el año pasado. Sin embargo, los sindicatos ANPE y CCOO advierten de que los números no lo cuentan todo y que detrás del aumento de contrataciones se esconden problemas que se repiten curso tras curso.

Más profesores en las aulas de Guadalajara, pero la inestabilidad y las obras pendientes siguen lastrando el arranque escolar

ANPE valora que el inicio se haya desarrollado con normalidad y destaca medidas concretas como la reducción de la jornada lectiva en enseñanzas medias a 18 horas, la limitación de ratios en Primaria a 22 alumnos hasta segundo curso y la recuperación de apoyos en Educación Infantil. El sindicato también señala que el número de alumnos sigue bajando, una tendencia sostenida en los últimos años.

CCOO, por su parte, confirma el aumento de nombramientos, que cifra en 1.586 para este inicio de curso, un 8,4% más que el año anterior. Pero advierte de lo que viene después: el 36,5% del profesorado cambia de centro cada año, porcentaje que se dispara al 51,9% en Secundaria y supera el 73% en las Escuelas de Artes. Además, casi uno de cada cuatro puestos adjudicados son a tiempo parcial. Esta rotación, según el sindicato, impide formar equipos estables y hace especialmente difícil el seguimiento del alumnado, sobre todo en Formación Profesional.

Entre las novedades del curso destaca la apertura del nuevo instituto de Pioz, que aliviará los desplazamientos del alumnado de la zona, aunque arranca con aulas prefabricadas mientras esperan que avancen las obras definitivas.

Noticias de Guadalajara en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La lista de infraestructuras pendientes es larga. En Azuqueca de Henares, el Centro Integral de Formación Profesional sigue sin pasar del papel. En Cabanillas del Campo y Marchamalo continúan pendientes sendas ampliaciones de sus centros educativos. Y el CIFP de Guadalajara preocupa especialmente por sus problemas recurrentes de calefacción y daños estructurales.

A esto se suma la lentitud en los planes de climatización, algo que, según ANPE, convierte los finales de curso en una experiencia especialmente dura para alumnos y profesores.

Otro asunto sin resolver es la falta de plazas en el Centro de Educación Especial de Guadalajara. ANPE lleva años reclamando la construcción de un segundo centro en la provincia, convencido de que abrir aulas en otros colegios no resuelve el problema de fondo.

El nuevo curso arranca, en definitiva, con pasos adelante que nadie discute, pero con una agenda de asignaturas pendientes que los sindicatos no están dispuestos a dejar en el cajón.