Menorca convierte sus aulas en laboratorios del planeta: casi 7.500 escolares aprenden a cuidar la isla

El pasado curso escolar dejó una cifra que merece ser celebrada: 7.432 alumnos de Menorca participaron en actividades de educación ambiental organizadas por la Agencia Menorca Reserva de Biosfera, un dato que confirma el creciente interés de los centros escolares de la isla por acercar el entorno natural a sus estudiantes.

Menorca convierte sus aulas en laboratorios del planeta: casi 7.500 escolares aprenden a cuidar la isla

En total, se celebraron 383 actividades formativas enmarcadas dentro del programa Salut Jove i Cultura, una iniciativa impulsada por el Consell de Menorca que pone a disposición de los colegios e institutos de la isla una amplia oferta educativa relacionada con el medio ambiente.

Los talleres abordaron temas tan variados como la biodiversidad, la geología, la astronomía y la gestión del agua y de los residuos. Una combinación que permite a los escolares entender, desde edades tempranas, los desafíos medioambientales que afronta el planeta y, en particular, su propia isla.

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Las cifras de este curso suponen un ligero aumento respecto al ejercicio anterior, lo que refleja una participación sostenida y en crecimiento a lo largo de los últimos años. Lejos de ser una moda pasajera, la educación ambiental parece haber encontrado un hueco estable en el calendario escolar de Menorca.

El conseller de Medio Ambiente, Simón Gornés, valoró positivamente los resultados y subrayó que la educación ambiental se ha consolidado como una parte importante de la oferta educativa de la isla. Una declaración que resume el camino recorrido por un programa que año tras año suma más aulas y más alumnos.

Para una isla como Menorca, reconocida internacionalmente como Reserva de la Biosfera, que las nuevas generaciones crezcan con una conciencia medioambiental sólida no es un capricho, sino una necesidad. La protección de sus paisajes, sus costas y su biodiversidad depende, en buena medida, de que quienes la habiten la conozcan y la valoren.

Con casi 7.500 niños y jóvenes formados en un solo curso, Menorca demuestra que la mejor inversión para el futuro de la isla se hace precisamente en sus aulas.