Meses de espera y sin solución: el tronco que lleva medio año atascado en el río Tera desespera a los vecinos de El Puente de Sanabria

Un árbol arrastrado por las crecidas del invierno pasado permanece desde hace meses encallado en el cauce del río Tera a su paso por El Puente de Sanabria. Los vecinos del municipio llevan todo el año reclamando que se complete una actuación que quedó a medias y que nadie ha retomado.

Meses de espera y sin solución: el tronco que lleva medio año atascado en el río Tera desespera a los vecinos de El Puente de

Las fuertes riadas de los últimos meses del año pasado dejaron un árbol de gran tamaño atravesado en el río. A finales de marzo se realizó una primera intervención para retirarlo, que llegó a cortar la carretera durante varias horas, pero los operarios no consiguieron extraer el tronco por completo.

«Vino el árbol del otro lado, se cruzó, cortaron la mitad, pero el árbol sigue ahí», explica una vecina del municipio. Según su relato, la maquinaria desplazada desde Zamora, incluidas varias grúas, no pudo con la parte que permanece en el cauce. «La grúa no pudo, se le rompían las gomas», añade, aludiendo a las dificultades que encontraron los operarios para trabajar en ese tramo del río.

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Desde aquella intervención, aseguran los residentes, no ha vuelto nadie a terminar el trabajo. «Todo el invierno, la primavera y el verano», resume otra vecina al preguntarle cuánto tiempo lleva el árbol en el río. Les prometieron que regresarían a concluir la actuación, pero los meses han pasado y el tronco sigue exactamente en el mismo lugar.

La preocupación vecinal va más allá de una cuestión estética. El Puente de Sanabria se asienta junto al río Tera y forma parte del entorno del espacio natural del Lago de Sanabria y sus sierras, una zona de alto valor ambiental que atrae a miles de visitantes cada año. Tener un árbol encallado en el cauce durante tanto tiempo genera malestar entre quienes viven allí y cuidan de ese entorno a diario.

Los vecinos no piden nada extraordinario: simplemente que la administración responsable retome la operación que quedó inconclusa y ponga fin a una situación que se prolonga desde el invierno. Si la primera intervención no fue suficiente, reclaman que se busquen los medios necesarios para terminar el trabajo.

Septiembre avanza ya hacia su recta final y el otoño se acerca con la posibilidad de nuevas crecidas. El árbol y quienes viven junto al Tera siguen esperando una respuesta que nunca termina de llegar.