El Santuario de la Virgen de El Henar, enclavado entre los pinares del municipio de Cuéllar, en la provincia de Segovia, se dispone a vivir uno de sus momentos más emotivos y multitudinarios del año. Este fin de semana, el recinto acogerá la tradicional romería que cada septiembre congrega a miles de fieles llegados desde distintos puntos de Castilla y León y de toda España.

La devoción a la Virgen de El Henar tiene raíces profundas en esta comarca segoviana. Generación tras generación, familias enteras han mantenido viva la costumbre de peregrinar hasta este lugar cargado de historia y espiritualidad, convirtiendo la cita en mucho más que un acto religioso: es un encuentro de pueblo, de identidad y de memoria colectiva.
Durante los días previos, el santuario y sus alrededores han ido cobrando vida. Los accesos al recinto, los caminos de tierra entre los pinos y los espacios habilitados para el descanso de los peregrinos muestran ya señales inequívocas de la gran afluencia que se espera.
Las celebraciones incluirán misas solemnes, procesiones y actos de veneración a la imagen de la Virgen, que cada año convoca a creyentes de todas las edades. No faltan tampoco quienes recorren los últimos kilómetros a pie, como expresión de su fe y como gesto de recogimiento personal.
Las autoridades locales y la organización han habilitado medidas para garantizar el buen desarrollo de la jornada, prestando especial atención a la seguridad vial y al orden en las zonas de aparcamiento, dado el elevado número de vehículos que se prevé en los alrededores del santuario.
Para muchos cuellaranos y visitantes, este fin de semana representa uno de los grandes momentos del calendario anual. La romería de El Henar no entiende de edades ni distancias: quienes la han vivido de niños regresan años después con sus propios hijos, cerrando así un ciclo que parece no tener fin.
La cita, una vez más, promete ser un testimonio vivo de la fe y el arraigo que caracterizan a estas tierras de la Castilla más profunda.
