Miranda de Ebro, donde encontrar piso de alquiler se ha convertido en una carrera de obstáculos

Buscar un piso de alquiler en Miranda de Ebro se ha convertido en una tarea desesperante. La ciudad del Ebro cuenta en estos momentos con apenas 25 viviendas disponibles en el mercado de arrendamiento, una cifra tan escasa que la convierte en el municipio de la provincia de Burgos donde más personas compiten por cada anuncio que aparece, por encima incluso de la propia capital burgalesa.

Miranda de Ebro, donde encontrar piso de alquiler se ha convertido en una carrera de obstáculos

El precio por metro cuadrado en Miranda ronda los 10,1 euros, frente a los 10,9 euros de Burgos. Una diferencia que, en la práctica, supone apenas 64 euros al mes para un piso de 80 metros cuadrados: 808 euros en Miranda frente a 872 en la capital. Una brecha que se ha estrechado tanto que ya no justifica, para muchos, buscar en otro lugar.

De esas 25 viviendas disponibles, solo unas pocas se sitúan por debajo de los 800 euros mensuales. El anuncio más económico corresponde a un estudio de 62 metros cuadrados en el centro por 625 euros. Le siguen un piso de tres habitaciones por 700 euros en La Charca y otro de dos habitaciones por 750 euros en Crucero-Aquende. El resto supera ya la barrera de los 800 euros, y los precios llegan a alcanzar los 1.500 euros mensuales en algunos casos, muchos de ellos destinados a alquiler temporal o a empresas con trabajadores desplazados.

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Esa mezcla de alquileres temporales y de larga duración reduce todavía más la oferta real para quien busca un hogar estable, ya sea solo, en pareja o con familia.

La situación ha llegado a un extremo llamativo: en Miranda hay más habitaciones en pisos compartidos que viviendas completas en alquiler. Concretamente, 31 habitaciones frente a 25 pisos. Los precios de estas habitaciones oscilan entre los 270 y los 400 euros mensuales y se reparten por barrios como el centro, La Charca, Californias o El Crucero, aunque no siempre sin condiciones: algunos arrendadores exigen nómina, aval, o excluyen parejas, menores o mascotas.

Esta realidad no es exclusiva de Miranda. En toda España, la oferta de alquiler de larga duración bajó un 0,2% en el segundo trimestre del año, mientras que el alquiler de temporada creció un 13% y ya supone casi un tercio del mercado. Los precios, por su parte, subieron un 5,8% en agosto respecto al año anterior.

Miranda de Ebro refleja así, en pequeña escala, una crisis de vivienda que aprieta cada vez más a quienes simplemente buscan un techo donde vivir.