La estación de tren de Valladolid está experimentando modificaciones en su remodelación que afectan a las viviendas colindantes. Adif, el organismo encargado de las infraestructuras ferroviarias, ha propuesto diez cambios en el plan original debido a un déficit en la auscultación de los edificios adyacentes. Este ajuste llega en un periodo donde se llevan a cabo demoliciones en los alrededores de la terminal, lo que ha generado inquietud entre los vecinos.

Uno de los puntos destacados en la modificación es el posible impacto que las excavaciones del nuevo parking puedan tener en las estructuras de las viviendas cercanas. Adif ha señalado que revisará medidas para asegurar la estabilidad en estos edificios, aunque en ningún momento se prevé que estos cambios generen un retraso en el cronograma de obras. La construcción del nuevo aparcamiento ha llevado ya a la eliminación de un centenar de plazas de estacionamiento.
La fase de remodelación a la que se refiere Adif es una de las trece planificadas, centrándose en la construcción del andén 4 y las vías 13 y 15. Estas correcciones buscan optimizar los plazos de ejecución y mejorar la seguridad durante la edificación del nuevo edificio de viajeros, lo que también implicará cambios en las rutas de circulación del tráfico ferroviario.
Además de las variaciones en la estructura, se ha propuesto una reubicación de algunos elementos en las vías, así como un ajuste en el sistema de drenaje que deberá adaptarse a la infraestructura existente en la zona. Aquavall, la empresa que gestiona el agua en Valladolid, ha solicitado modificar la ubicación de un tanque de tormentas que interferiría con las obras de la estación.
Otro de los cambios relevantes se relaciona con el paso inferior provisional que conecta los andenes 2 y 3. La solicitud de la Junta de Castilla y León establece que su desplazamiento es necesario para evitar impactos en el patrimonio cultural local. Esto señala un interés por parte de las autoridades en proteger elementos históricos en los alrededores de la nueva estación.
Además, se ha solicitado al Ayuntamiento de Valladolid que amplíe el acceso al parking, permitiendo convertir la actual salida en una entrada y salida de vehículos. Este ajuste busca facilitar el flujo de tránsito en la zona, en un momento en que las obras se están intensificando y demandan una mejor gestión del tráfico.
Por el momento, se está a la espera de la autorización municipal para poder implementar algunos de estos cambios. Las excavaciones, que se prevén comenzar en marzo, dependerán de la disponibilidad de terrenos y la culminación de los trabajos de demolición. La información sobre la fase de excavación continúa en evolución y podría afectar el avance de los tiempos inicialmente previstos.
