Un vecino de Llerana, en el municipio cántabro de Saro, ha perdido la vida a consecuencia de las graves heridas que sufrió al ser atacado por un toro de su propia explotación ganadera. José Alonso Ruiz, de 58 años, falleció el pasado miércoles tras permanecer ingresado durante dos semanas en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

El trágico accidente ocurrió el pasado 6 de agosto, cuando a las 19.38 horas el Centro de Atención a Emergencias del 112 Cantabria recibió el aviso del incidente. De inmediato se movilizó al 061, que desplazó una ambulancia de soporte vital avanzado hasta la zona para atender al herido antes de trasladarlo al hospital santanderino.
Según explicaron fuentes municipales, el ganadero había soltado al toro para que pudiera beber agua cuando el animal le atacó de forma inesperada. A pesar de la gravedad del momento, José Alonso logró amarrar al toro, pero las heridas le impidieron salir de allí por sus propios medios.
Fue su propio hermano, concejal del municipio, quien le encontró al extrañarle que el ganadero no hubiera comenzado a ordeñar las 80 cabezas de ganado que tiene la familia. Su llegada fue providencial y permitió que los servicios de emergencia pudieran actuar a tiempo.
Durante los primeros días de ingreso, el estado de José Alonso pareció mejorar, lo que generó cierta esperanza entre sus allegados. Sin embargo, mientras permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos, contrajo una infección bacteriana que su organismo no pudo superar. Fue esa complicación, y no directamente la cornada, la que acabó con su vida.
El funeral se celebró el pasado viernes, 21 de agosto, en la iglesia de San Lorenzo de Llerana, donde familiares, amigos y vecinos del municipio le dieron su último adiós. La comunidad de Saro ha quedado conmocionada por la pérdida de un hombre que dedicó su vida al campo y a la ganadería.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan a diario los trabajadores del sector ganadero, quienes conviven con animales de gran tamaño en condiciones que en ocasiones pueden derivar en accidentes mortales.



