Oviedo ha vivido esta temporada estival una de sus temporadas turísticas más intensas en los últimos años. Sin embargo, la alegría entre los profesionales del sector no es completa: la proliferación de los llamados free tours y la falta de control sobre quién puede ejercer de guía están generando un malestar creciente entre los autónomos de la ciudad.

Elena Borchers, guía turística en Oviedo, describe el verano como «muy lleno» en comparación con temporadas anteriores. Reconoce que el volumen de visitantes ha sido notable, pero señala que una parte importante de ese flujo acaba siendo captado por grandes empresas que acaparan las excursiones, dejando poco margen a quienes trabajan de forma independiente.
Uno de los datos más llamativos de este verano ha sido el repunte de turistas extranjeros. Borchers destaca la llegada de grupos de jubilados estadounidenses, organizados junto a astrónomos y científicos, que viajaron expresamente para presenciar el eclipse solar del pasado 12 de agosto. El fenómeno, sin embargo, no llegó a verse con claridad en la ciudad, lo que no impidió que el movimiento turístico fuera considerable.
Alejandro González, presidente de la asociación de guías turísticos de Oviedo, también subraya el aumento de visitantes internacionales, con los turistas franceses como tendencia consolidada en los últimos años. Para González, el clima del norte de España sigue siendo uno de los principales atractivos que explican este interés creciente desde el extranjero.
El otro gran asunto que domina el debate en el sector es la competencia de los free tours. Borchers denuncia que las autoridades no ejercen el control necesario sobre estas actividades, aunque admite que el buen nivel general del turismo este verano ha amortiguado el golpe: «Hay trabajo para todos», afirma.
González, por su parte, reconoce que la asociación carece de datos oficiales sobre el volumen real de estas visitas, lo que complica medir su impacto con precisión. Por eso reclama un estudio que analice cuántas visitas guiadas se realizan en la ciudad. Lo que sí tiene claro es el fondo del problema: personas que ejercen de guía sin acreditación ni supervisión, una práctica que perjudica tanto al sector profesional como a la calidad del servicio que recibe el visitante.
Oviedo cierra un verano de cifras positivas pero con una asignatura pendiente: poner orden en un sector que crece sin regulación suficiente.
Más noticias de Oviedo
El PSOE acusa a Vox de usar los centros de menores de Oviedo como blanco de su discurso de odio
El Palacio de los Deportes de Oviedo, anegado por la tormenta: la pista del Alimerka queda fuera de uso
La lluvia no pudo con LINK: el festival abre hoy sus puertas en La Vega después de una jornada de emergencia