La ciudad de Valladolid ha registrado, en apenas 48 horas, toda la lluvia esperada para febrero. Esta acumulación se produce por los intensos chubascos que han llegado de la mano de la borrasca Leonardo, que siguen trayendo más aguaceros y vientos fuertes a la región.

Desde el 1 de febrero, se han concentrado 24 litros de agua por metro cuadrado en la capital. La cifra representa el volumen que típicamente se espera para todo el mes. Los embalses y ríos en la provincia están aumentando su capacidad, creando condiciones de saturación que podrían afectar la movilidad y la seguridad de los ciudadanos.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido alertas sobre la permanencia de lluvias intensas en los próximos días. Se espera que continúen las precipitaciones, y que hasta el miércoles se puedan acumular más de veinte litros adicionales entre lluvias y posibles nevadas nocturnas en puntos altos. Esto podría traer problemas de circulación en múltiples zonas de la ciudad.
Los ríos Pisuerga y Duero, que atraviesan Valladolid, se mantienen estables, pero ya presentan indicios de desbordamiento en algunos tramos. Los paseos inferiores de estos ríos están cubiertos de agua, lo que complica el tránsito de peatones y vehículos. La situación se intensifica debido al elevado caudal del Esgueva, que ha alcanzado niveles preocupantes.
El aumento en los caudales de los ríos se ha acompañado deavisos por riesgo de desbordamiento en varios ríos de la cuenca del Duero. En la provincia, el río Cea ha experimentado un incremento significativo en su caudal, y se encuentra bajo alerta amarilla. Esto ha llevado a la suspención de actividades recreativas en las áreas cercanas.
Las temperaturas durante la semana podrían oscilar por encima de los diez grados, con mínimas que superarán los cinco, lo que contrasta con las condiciones frías y la sensación de inestabilidad provocadas por el viento. La población debe estar preparada para una continuidad del clima inestable en los próximos días.
Para finales de semana, se anticipan chubascos más moderados. Sin embargo, el escenario de inestabilidad climática deberá ser monitoreado, ya que las lluvias podrían seguir contribuyendo al crecimiento de los caudales en ríos y embalses. Se prevé que el impacto de estas condiciones continúe afectando a la movilidad y actividades cotidianas de los vallisoletanos.
