En Pajarillos, una decena de técnicos del Centro de Atención a Personas con Discapacidad (CAPDI) han alzado la voz ante la falta de personal en el centro. La situación se ha vuelto crítica después de que la Junta no haya renovado los contratos de seis técnicos de refuerzo, que se consideraron necesarios hace dos años. Sus reivindicaciones surgen en un contexto donde la carga de trabajo no ha disminuido y los usuarios continúan necesitando atención especializada.

Los trabajadores, que se manifestaron junto a sus compañeros, explican que la falta de personal afecta no solo sus condiciones laborales, sino el servicio que ofrecen a los usuarios. El personal actual, compuesto por 76 técnicos, debe atender a 120 usuarios. Esta ratio, aunque se dice que cumple con los requisitos, no refleja la realidad del día a día, donde la sobrecarga es evidente. Por las noches, en muchas ocasiones, el staff se reduce a unos pocos, complicando la atención adecuada a personas con grandes necesidades.

María Aparicio, una de las técnicas afectadas, compartió su preocupación. Detalló que incluso en situaciones de urgencia pueden estar completamente solos, lo que repercute en la seguridad de usuarios y trabajadores. La realidad de trabajar con personas que a menudo tienen comportamientos difíciles se vuelve más compleja cuando no hay suficiente personal. Su mensaje es claro: «cada vez somos menos para atender a más».

Además, han señalado que en los últimos meses el estrés del trabajo ha incrementado, llevando a un aumento de bajas laborales. A pesar de contar con ciertas garantías sociales, la presión del día a día dificulta que incluso puedan permitirse faltar por motivos personales. Esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del servicio en el centro y el bienestar de los empleados

Luis Salamanqués, un compañero del grupo de trabajo, ha manifestado que la decisión de la Junta de prescindir de los refuerzos es un reflejo de una problemática más amplia. Criticó que se minimiza el impacto real que tiene la falta de personal en la atención a usuarios con discapacidades. Argumentó que aunque se trate de cumplir con normativas, la atención al usuario se ve comprometida en la práctica.

La última reunión con la Gerencia no logró avances significativos. Desde la administración se argumenta que no hay necesidad de más personal, creando un ambiente de frustración entre los trabajadores. Esta negativa contrasta con la experiencia diaria en el centro, donde cubrir ausencias se convierte en un desafío constante.

Por último, los técnicos piden que los puestos eliminados se integren en la Relación de Puestos de Trabajo. Sin embargo, esta medida depende de decisiones superiores que, hasta el momento, no se han abordado. La situación sigue en un estado de incertidumbre y los trabajadores esperan que se escuche su voz para poder continuar brindando una atención digna a los usuarios.

por redaccion