Los residentes del barrio ovetense de La Corredoria llevan días en alerta después de descubrir pequeños puntos pintados con rotulador en la parte superior de las puertas de sus viviendas. El temor es el mismo que recorre muchos barrios en época estival: que alguien haya estado señalando los pisos vacíos para planear robos.

La voz de alarma empezó a circular por grupos de vecinos en redes sociales, donde varios residentes avisaron de la presencia de estas marcas y recomendaron revisar marcos y accesos, sobre todo en aquellos domicilios cuyos propietarios hubieran estado fuera durante las vacaciones de verano.
La propia alcaldesa de barrio, Maite Orozco, confirmó que se enteró de la situación mientras estaba de viaje, a través del móvil y las redes. Nada más regresar el sábado, fue directa a comprobar su puerta. No encontró nada, pero reconoció que el vecindario está muy pendiente del asunto. Orozco también recordó que hace apenas un mes se produjo un robo en una vivienda de la calle Francisco Pintado Fe, lo que añade más inquietud al ambiente.
La preocupación llega en un momento especialmente sensible. A principios de agosto, la Policía Nacional detuvo en Oviedo a dos ciudadanos de nacionalidad georgiana vinculados a robos con fuerza en domicilios. Los arrestos se produjeron el 6 de agosto, cuando los sospechosos intentaban abandonar Asturias tras varios días moviéndose por la región. Los investigadores los relacionan con un robo en Siero y otro anterior en Zamora. En el momento de la detención llevaban, entre otras cosas, un destornillador plano, herramienta habitual para forzar cerraduras.
Según la investigación policial, los dos detenidos formaban parte de un grupo itinerante que primero seleccionaba los inmuebles y luego vigilaba los movimientos de sus ocupantes antes de actuar.
La Policía Nacional ya había advertido sobre los métodos que emplean estas bandas para saber si una casa está vacía: hilos de silicona o pegamento entre la puerta y el marco, tiras finas de plástico o pequeños trozos de papel colocados de forma que, si nadie entra o sale en días, permanecen intactos.
Los agentes recomiendan revisar las puertas tras cualquier periodo de ausencia y comunicar a las fuerzas de seguridad la presencia de personas desconocidas rondando portales o rellanos. Ante la duda, más vale avisar.



