El Campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid en Segovia contará con una tercera fase, que fue anunciada recientemente por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. Este proyecto forma parte de un ambicioso plan de inversiones que incluye un total de 43 millones de euros destinados a mejorar las infraestructuras universitarias en la región.

El protocolo de colaboración, que se firmó el pasado viernes, implica una asignación de estos fondos para proyectos como una nueva Facultad de Farmacia y la rehabilitación integral de la Facultad de Medicina. Aunque no se especificó cuánto corresponderá al Campus María Zambrano, esta fase es esperada por la comunidad educativa segoviana.

Con 669 alumnos que han solicitado un grado en este campus, el anuncio responde a la necesidad de mejorar y ampliar la oferta educativa en la ciudad. La ampliación se inscribe dentro de una estrategia más amplia para dotar a la universidad de mejores recursos y atraer a más estudiantes.

Las obras serán programadas y gestionadas por la propia Universidad de Valladolid, en coordinación con la Junta de Castilla y León. Esto permitirá adaptar los plazos y las necesidades específicas del campus segoviano, que busca consolidarse como un referente en educación superior en la provincia.

El presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, destacó la relevancia de esta inversión para el desarrollo educativo de Segovia. Este impulso también es visto como una manera de fomentar el empleo y la fijación de población en la provincia, elementos clave para un futuro próspero.

Desde el ámbito local, el Partido Popular ha manifestado su apoyo a esta iniciativa. Su presidenta, Paloma Sanz, subrayó que la tercera fase del Campus representa una oportunidad para elevar el nivel educativo y propiciar un desarrollo económico en la región.

El alcalde de Segovia, José Mazarías, también celebró la inversión, considerándola vital para el crecimiento intelectual y económico de la población. La comunidad universitaria y los residentes locales ven con optimismo la llegada de estos fondos, que aseguran un impulso adicional al campus.

Se espera que en los próximos meses se definan los detalles de la ejecución de las obras. La planificación conjunta entre la universidad y la Junta es clave para asegurar que las nuevas instalaciones respondan a las demandas de los futuros estudiantes.

por redaccion