El desarrollo del puerto seco en La Costanilla, Segovia, plantea nuevas oportunidades logísticas para la ciudad. El estudio de mercado revela una capacidad potencial anual de 565.000 toneladas de carga, en su mayoría de productos de alimentación y bebidas. Esta cifra se ha obtenido a través de un exhaustivo análisis que incluye la recopilación de datos logísticos y entrevistas con empresas locales.

Una de las principales ventajas del proyecto es la posibilidad de concentrar el tráfico ferroviario. Actualmente, gran parte de las cargas que se desplazan desde Segovia hacia otros destinos se hacen por carretera, lo que limita la eficiencia del sistema. La terminal intermodal permitirá que estas cargas se canalicen directamente por ferrocarril, facilitando el acceso a diferentes puertos.
Además, la estrategia planteada prioriza el puerto de Valencia como el principal punto de salida y entrada. Este enfoque busca optimizar el flujo de mercancías, aunque también se contemplan rutas hacia los puertos de Bilbao y Santander. La elección de un puerto norte permitirá una mejor organización del tráfico y facilitará acordar frecuencias estables con los operadores de transporte.
El informe también destaca que averiguaciones previas muestran un alto interés entre las empresas en utilizar el tren para el transporte de su carga. Esto no solo podría bajar los costos de transporte, sino también disminuir el impacto ambiental al reducir el uso de camiones en las carreteras.
Las empresas que participan en esta iniciativa van desde importadoras y exportadoras hasta aquellas que transforman materias primas. La identificación de tráficos que actualmente se mueven en contenedores compatibles será clave para la implementación efectiva del puerto seco.
A medida que avanza el proyecto, se espera que la futura terminal no solo genere ahorros en tiempo y costos, sino que también impulse el desarrollo económico de Segovia. Se anticipa que la terminal comenzará a ser rentable a partir del tercer año de operaciones.
El Plan Territorial de Fomento establecerá un marco para garantizar que el 50% del proyecto esté ejecutado para el año 2028. La colaboración con la Junta y la Diputación es esencial para lograr estos objetivos. Aún quedan decisiones trascendentales por tomar que podrían influir en la operativa futura del puerto seco.
