La situación de la obra pública en Segovia ha mostrado una clara tendencia a la baja en la adjudicación de proyectos. En 2025, 27 licitaciones promovidas por las administraciones locales no encontraron interesados, una cifra que duplica la de 2024. De este modo, más de 7,5 millones de euros se han quedado sin inversión, un hecho que plantea desafíos importantes para la infraestructura de la ciudad.

Los datos, proporcionados por la Cámara de Contratistas de Castilla y León, indican un incremento significativo en el número de obras sin adjudicar en la provincia. Este fenómeno afecta principalmente a los proyectos lanzados por los ayuntamientos, que son responsables de 23 de las 27 licitaciones desiertas. La falta de oferta se traduce en un 56,7% del total del dinero no invertido.
La paralización de fondos es preocupante no solo a nivel local, sino también para la comunidad autónoma. En Castilla y León, el total de procesos de licitación que no recibieron respuesta asciende a 233, lo que representa un aumento notable respecto al año anterior. Este estancamiento presenta un reto para el desarrollo de infraestructuras necesarias en la provincia.
El Ayuntamiento de Segovia lamenta particularmente que cinco propuestas de obras planteadas no atrajeron interés, lo que implica que 2,1 millones de euros permanecen inactivos. Entre ellas destacan el proyecto de eco-rehabilitación de la iglesia de San Nicolás y la musealización del Foro en la plaza de Guevara, ambos cofinanciados por fondos europeos. Estas iniciativas son vistas como oportunidades que ahora enfrentan retrasos considerables.
Los motivos detrás de esta falta de interés son diversos. Las empresas constructoras suelen evaluar la viabilidad económica de los proyectos y, en muchos casos, los pliegos de condiciones se consideran poco atractivos. Esto ha llevado a una búsqueda de oportunidades más provechosas en otros mercados. La falta de competencia en estas licitaciones complica aún más la situación.
El Consistorio ha optado por modificar su enfoque en la licitación de la obra de la iglesia de San Nicolás, incrementando su presupuesto en torno a 300.000 euros. Este cambio busca revitalizar el interés de las empresas y se espera que el nuevo intento de adjudicación pronto dé resultados. Se confía en que las obras comiencen en fechas próximas, dentro de un horizonte marcado por la necesidad de concluirlas antes del 30 de junio.
La situación de otras obras también presenta incertidumbres. El proyecto de la plaza de Guevara y el plan de restauración del foro han sido rechazados, y el Ayuntamiento ha decidido no intentar su desarrollo nuevamente. Otros ayuntamientos de la provincia también reportan problemas similares en sus licitaciones, lo que subraya un problema más amplio en la gestión de obras públicas.
Aún queda por determinar cómo se desarrollará la situación en las próximas semanas. La esperanza radica en los cambios propuestos y en la posibilidad de que las licitaciones futuras logren atraer la atención de las constructoras, crucial para el avance de proyectos necesarios en Segovia.
