Segovia podría sumar en los próximos años hasta un millón y medio de metros cuadrados de suelo industrial disponible para empresas. La clave está en desbloquear Prado del Hoyo, un sector con planeamiento aprobado pero paralizado durante casi dos décadas por su condición de suelo privado.

La Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, conocida como Somacyl, mantiene negociaciones activas con los propietarios de estos terrenos, situados junto al polígono de Hontoria y la autopista AP-61, para alcanzar un acuerdo que permita desarrollar el millón de metros cuadrados que conforman el sector.
El presidente de la Federación Empresarial Segoviana, Andrés Ortega, ha confirmado que los contactos están en marcha y que la implicación de Somacyl sería clave para acelerar los plazos. La sociedad pública, participada por la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Segovia, ya ha demostrado capacidad de gestión ágil en actuaciones similares como Las Mangadas, en Abades, y Los Hitales, en Bernuy de Porreros.
El principal obstáculo hasta ahora ha sido el precio del suelo privado, que ha encarecido el desarrollo y ahuyentado a posibles promotores. La fórmula que se baraja pasa por que Somacyl asuma el impulso de la actuación, aliviando ese freno económico y dotando al proyecto de la agilidad administrativa necesaria.
El plan cobra aún más sentido en relación con el puerto seco que Segovia Intermodal, la sociedad promovida por la patronal, trabaja en instalar en la zona. La ubicación seleccionada para la terminal de carga ferroviaria se situaría de forma perpendicular a las vías del tren, en un punto capaz de dar servicio tanto a La Costanilla como a Prado del Hoyo, integrando ambos sectores en una gran área industrial y logística.
La terminal ferroviaria requeriría unos 80.000 metros cuadrados, a los que se suman zonas logísticas, campa industrial, aparcamiento de camiones y espacio para futuras ampliaciones. Eso significa que La Costanilla, por sí sola, no daría abasto. Recuperar Prado del Hoyo no es una opción, sino casi una necesidad.
Si las negociaciones prosperan, Segovia daría un paso decisivo para convertir su corredor sur en uno de los principales focos de actividad empresarial de Castilla y León, con una oferta de suelo industrial de primer nivel y una conexión ferroviaria que marcaría la diferencia.



