La provincia de Segovia vive este domingo una jornada especial en la que el territorio y las personas se convierten en los protagonistas de una marcha que invita a recorrer el entorno natural con los ojos bien abiertos y los pies en el suelo.

La iniciativa, enmarcada dentro de las propuestas de sensibilización medioambiental que han cobrado fuerza en los últimos meses en la provincia, busca algo tan sencillo y necesario como volver a conectar a los ciudadanos con el paisaje que los rodea.
Caminar juntos es, en muchos casos, la mejor forma de entender un territorio. Sus caminos, sus dehesas, sus riberas y sus horizontes cuentan historias que no aparecen en ningún folleto de turismo. Esta marcha quiere precisamente eso: que quienes participen salgan con una mirada distinta sobre el entorno segoviano.
La propuesta llega en un momento en que la relación entre las personas y el medio natural ha vuelto a situarse en el centro del debate. Los efectos del cambio climático, los incendios que han afectado a localidades de la provincia y la preocupación creciente por la despoblación del mundo rural hacen que actividades como esta adquieran un significado que va más allá del simple paseo.
Unir territorio y personas no es solo un lema. Es una forma de entender que el futuro de los pueblos segovianos pasa también por que sus vecinos y quienes llegan de fuera los sientan como propios, los cuiden y los defiendan.
La jornada de este domingo se presenta como una oportunidad abierta a todos: familias, jóvenes, mayores y visitantes que quieran sumar pasos a una causa colectiva. Porque cuando se camina en grupo, el paisaje habla más alto.
Una marcha, en definitiva, que no mide sus logros en kilómetros recorridos sino en vínculos creados entre quienes comparten el mismo suelo bajo los pies.



