Segovia sufre el verano más seco en tres décadas mientras la provincia lucha por el agua

Segovia capital lleva camino de cerrar el verano meteorológico más árido desde que existen registros fiables en la ciudad. Desde el pasado 1 de junio y hasta el 14 de agosto, la capital segoviana apenas ha acumulado 11,4 litros por metro cuadrado, una cifra que deja muy atrás cualquier registro anterior de los últimos treinta años y que llega en el peor momento posible: con media provincia sufriendo cortes y restricciones en el suministro de agua.

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El dato es contundente. Hasta este verano, el periodo más seco entre junio y mediados de agosto correspondía al año 2013, con 16,6 litros por metro cuadrado. Los veranos de 2012 y 2022, también considerados muy secos, registraron 17,6 y 19,8 litros respectivamente. Este 2026 los supera a todos, acumulando alrededor de un 81% menos de precipitación que la media histórica de los últimos treinta años, situada en torno a los 59,7 litros para ese mismo periodo.

La ausencia de lluvia ha sido casi total. Desde que arrancó el verano, solo siete jornadas han dejado alguna cantidad medible, y en varios casos se trató de registros meramente testimoniales. La precipitación más generosa de todo el periodo fue la del 7 de julio, con 5,6 litros por metro cuadrado. El resto de días con algo de agua no llegaron a sumar entre todos lo que debería caer en una tarde de tormenta normal.

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La situación agrava una crisis de abastecimiento que ya venía castigando a la provincia. El vaciado de la presa de El Tejo ha obligado a recurrir al embalse de Puente Alta, en Revenga, para garantizar el suministro a El Espinar y a los municipios integrados en la Mancomunidad de la Mujer Muerta, aumentando la presión sobre un sistema que también abastece a parte de la propia capital. Numerosas localidades de la provincia llevan semanas aplicando restricciones.

El contraste con los meses anteriores no puede ser más llamativo. El invierno de 2026 fue especialmente lluvioso, con 228 litros por metro cuadrado y precipitaciones en 47 de sus 90 días. Enero y febrero batieron registros. Aquel exceso de agua llegó a provocar inundaciones en varios puntos de la provincia. Ahora, apenas unos meses después, el suelo está seco y la campaña de incendios suma otro factor de riesgo.

Una posible tregua podría llegar este sábado, con toda la provincia en aviso amarillo por lluvias y tormentas capaces de dejar hasta 15 milímetros en una hora. Poco para compensar un verano histórico por las razones equivocadas.