La Asociación Protectora Siempre Fiel de Salamanca se enfrenta a una de las crisis más graves de su historia. La entidad debe abandonar de forma inminente las instalaciones donde opera su refugio y tiene menos de cuatro semanas para encontrar una alternativa, con 70 perros bajo su responsabilidad.

De esos animales, unos 30 viven actualmente en el refugio que deberán dejar libre. El resto se encuentra repartido entre casas de acogida y otras ubicaciones temporales gestionadas por la propia asociación. La pérdida del espacio no solo afecta al alojamiento de los perros, sino que compromete toda la estructura de la organización y pone en jaque su capacidad para seguir trabajando en la protección animal en la ciudad.
La prioridad ahora mismo es encontrar un terreno, una nave o cualquier instalación que pueda ser cedida para reconstruir el refugio de forma estable. El espacio debe permitir albergar a los animales y cumplir con los requisitos legales para obtener la autorización como núcleo zoológico. La ubicación preferente es Salamanca capital o cualquier municipio de la provincia.
Por eso, la protectora lanza un llamamiento directo a los ayuntamientos de la provincia, a instituciones públicas, empresas y particulares que dispongan de parcelas o naves en desuso. Cualquier cesión, por modesta que sea, puede marcar la diferencia para decenas de animales.
Mientras se resuelve la búsqueda del nuevo espacio, la asociación necesita ayuda inmediata en varios frentes. Hace falta gente que pueda acoger temporalmente a alguno de los perros del refugio, personas dispuestas a adoptar a los animales que ya están preparados para tener un hogar definitivo, y voluntarios que echen una mano en las tareas de desmontaje, carga y montaje en la nueva ubicación.
También se buscan transportistas o particulares con furgonetas o camiones de gran capacidad para trasladar el material del refugio, así como donaciones económicas y de materiales para afrontar los gastos del traslado y la adaptación del nuevo espacio.
Los responsables de Siempre Fiel recuerdan que muchos de estos perros ya han sufrido el abandono y el maltrato antes de llegar al refugio. Perder su hogar por segunda vez sería un golpe difícil de asumir para animales que llevan tiempo esperando una oportunidad.
Quienes quieran colaborar, ofrecer terrenos o informarse sobre acogidas y adopciones pueden contactar con la asociación en los teléfonos 644 24 63 36, 722 74 41 37 y 606 543 844.



