Nueve municipios de la provincia de Salamanca con más de 500 habitantes continúan sin ningún punto de acceso bancario a fecha de junio de 2026. Sin cajero, sin oficina, sin agente financiero. Nada. Para gestionar su dinero, sus vecinos no tienen más remedio que coger el coche y desplazarse a otra localidad.

Salamanca comparte con Vizcaya el dudoso honor de encabezar el ranking nacional de provincias con más municipios en esta situación. En total, más de 7.000 personas siguen a la espera de una solución que, sobre el papel, ya está en marcha.
Los nueve pueblos afectados son Carrascal de Barregas, el más poblado con 1.456 habitantes, San Cristóbal de la Cuesta, Arapiles, Aldealengua, Castellanos de Villiquera, Galindo y Perahuy, Encinas de Abajo, Moriscos y Aldearrubia. Algunos de ellos se encuentran en el propio alfoz de la capital, lo que no ha evitado que se queden sin ningún servicio financiero básico.
El problema afecta especialmente a las personas mayores, que son precisamente las más numerosas en estos pueblos y las que menos se manejan con la banca móvil. Para ellas, hacer un ingreso o retirar efectivo implica depender de un familiar o vecino que les lleve hasta el municipio más cercano con servicio.
Todos los casos tienen ya abierta una licitación pública. Las tres principales patronales bancarias se comprometieron en 2022 a garantizar el acceso a servicios financieros en todos los municipios españoles de más de 500 habitantes, ya sea mediante una oficina, un cajero, un agente financiero o una oficina móvil, conocida en el sector como ofibús.
Sin embargo, que exista una licitación no garantiza una solución. El propio informe de seguimiento recoge 18 municipios en toda España que rechazaron la propuesta recibida de las entidades bancarias, sin que se expliquen los motivos.
El avance de Salamanca en los últimos cuatro años tampoco invita al optimismo si se compara con el resto del país. Desde 2021, el número de municipios afectados en la provincia bajó de 13 a 9, una reducción del 31%. A nivel nacional, el descenso fue del 79,8%. La brecha es evidente.
Si los procesos de licitación actualmente en marcha llegan a buen puerto, los nueve municipios salmantinos podrían contar con acceso bancario en los próximos meses. Para 7.000 vecinos, esa fecha no puede llegar demasiado tarde.



