El municipio de Valladolid ha puesto en marcha un taller para padres y abuelos sobre cómo actuar en casos de atragantamientos en bebés y niños. Esta iniciativa, organizada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, busca enseñar maniobras de primeros auxilios que pueden salvar vidas en situaciones críticas. La formación se centra en casos de riesgo vital, como el atragantamiento o la parada cardiorrespiratoria.

Un médico de familia, Rodrigo Santos, destacó la necesidad de que todos, independientemente de su formación médica, sepan cómo reaccionar ante estas emergencias. En el taller, los participantes pudieron aprender y practicar maniobras de reanimación cardiopulmonar específicas para distintas edades. Además, se abordaron los peligros asociados a atragantamientos, que pueden ser causados por alimentos, juguetes o pequeños objetos.

Los asistentes fueron instruidos en la identificación de un atragantamiento, un proceso que incluye observar diversos síntomas como tos ineficaz, posturas forzadas e incluso cambios de color en la piel. En estos casos, se enfatizó la importancia de actuar rápidamente, recomendando llamar al 112 mientras se mantiene el teléfono en manos libres. Esto garantizaría la comunicación adecuada con los servicios de emergencia.

El taller incluyó una práctica de las maniobras de compresión torácica y también recomendó evitar ciertos errores comunes. Por ejemplo, sugerir que no se debe mover al niño consciente que está tosiendo, ya que es fundamental que el pequeño continúe intentando expulsar el objeto que le obstruye la respiración. También se aconsejó no dar golpes en la espalda sin razón, ya que esto podría empeorar la situación.

En la formación, se mostraron maniobras específicas para bebés y niños mayores, diferenciando las técnicas según la edad del menor. Se aprendió a aplicar compresiones adecuadas y a revisar la boca del niño con cautela. Para los más pequeños, se recomendó usar el antebrazo como soporte, y para los mayores, realizar las compresiones abdominales de forma controlada.

La importancia de la prevención fue otro de los temas abordados. Los médicos instaron a los padres a verificar la seguridad de los juguetes, asegurándose de que cumplen con las normativas europeas. También se subrayó la necesidad de cortar los alimentos en trozos apropiados y de evitar darles frutos secos enteros a los niños menores de cinco años.

Finalmente, dentro del taller se ha insistido en la vigilancia constante ante el uso de embalajes y plásticos, que pueden resultar peligrosos si los niños los llevan a la boca. La próxima fase de esta programa de capacitación podría incluir sesiones adicionales para seguir formando a las familias en primeros auxilios, aunque aún no se ha definido una fecha exacta.

por redaccion