En Tiedra, las fiestas de este año han incluido un significativo homenaje a las cofrades difuntas. Este acto se llevó a cabo durante la misa celebrada el segundo día de festividades, donde las águedas vistieron traje de luto. Hasta la parroquia, las cofrades acudieron en un solemne acompañamiento a la alcaldesa, María Ángeles Tiedra, en una ceremonia cargada de significado.

El atuendo utilizado durante el homenaje consistía en un traje negro, que incluye una falda y un jubón de brocado, además de mantilla española, que algunos portaban con peineta. Este acto de recuerdo se realizó con la solemnidad que merece, dejando a un lado la música que suele acompañar otros momentos festivos.
Durante la misa, la mayordoma, Belén Calvo, realizó el tradicional ofrecimiento de vino al sacerdote. Junto a esto, presentó una vela que simbolizaba la luz que guía a las cofrades ya fallecidas. En este contexto, el sacerdote también anunció que la mayordoma del próximo año será Amparo Baz, un dato que suma a la transición dentro de la cofradía.
Finalizada la parte más seria del día, la celebración continuó con un baile en la plaza del pueblo. En este momento, las cofrades más jóvenes recibieron el encargo de solicitar al alcalde un día adicional de fiesta. Esta tradición local, conocida como ‘Santaguedón’, muestra la conexión intergeneracional dentro de la comunidad.
El acto del cambio de varas tuvo lugar ese mismo día. En esta ceremonia, la diputada y la mayordoma intercambiaron sus varas en un ritual acompañado por la música del himno nacional y reverencias entre ellas, simbolizando la continuidad de la cofradía. Este intercambio es un momento clave que reafirma el compromiso con la tradición y la cultura local.
El evento culminó con un rezo y la danza de una jota, que unió a la nueva mayordoma con la saliente y la diputada. Este tipo de ceremonias son fundamentales en la vida comunitaria de Tiedra, reflejando el sentido de pertenencia y memoria histórica.
Para el tercer día de festividades, las águedas se preparan para el ‘Santaguedón’, un día en el que se llevará a cabo la tradicional actividad de correr el bollo. La alcaldesa ya ha autorizado esta celebración, contribuyendo a un ambiente festivo que contrasta con el luto del día anterior. El traje que lucirán en esta ocasión será el antiguo, con mantón de Manila, completando así la conexión entre tradición y celebración.
