Toledo celebra con botijos y fe el 800 aniversario de su Catedral en una jornada histórica

Toledo no falla a su cita más querida. Este sábado 15 de agosto, día de la Virgen del Sagrario, los toledanos volvieron a reunirse en torno a su Catedral para beber agua de los botijos, una costumbre que se repite año tras año y que este 2026 ha adquirido un significado especial al coincidir con el octavo centenario de la colocación de la primera piedra del Templo Primado.

Toledo celebra con botijos y fe el 800 aniversario de su Catedral en una jornada histórica

La jornada arrancó con la misa solemne celebrada por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, quien en su homilía reflexionó sobre los conflictos bélicos y los desastres naturales que sacuden el mundo. El prelado llamó a caminar juntos y a no rendirse ante las polarizaciones ideológicas, poniendo a la Virgen del Sagrario como símbolo de esperanza para los tiempos que corren.

Este año, la celebración estuvo marcada por un acontecimiento excepcional. La imagen de la Virgen del Sagrario salió al exterior de la Catedral, algo que no ocurre habitualmente, para presidir la lectura pública de la Bula pontificia con la que el papa León XIV convoca el primer Año Jubilar de la historia de la Catedral de Toledo. La procesión recorrió las calles hasta la Plaza del Ayuntamiento, donde, ante la Puerta de Reyes, se celebró el solemne acto ante cientos de vecinos y visitantes.

Noticias de Toledo en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Seseña está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo14 — 16 ago
En fiestas

El tiempo acompañó más que en ediciones pasadas, con temperaturas algo más llevaderas que las habituales en el mes de agosto, lo que animó aún más la participación ciudadana.

Entre las autoridades presentes estuvieron la ministra de Educación, Milagros Tolón, el alcalde Carlos Velázquez, el consejero de Fomento Nacho Hernando, el presidente regional del PP Paco Núñez y la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo. La ministra, toledana de nacimiento, subrayó que la autoestima de una ciudad se mide también por sus tradiciones y destacó la proyección europea de esta efeméride.

Ocho siglos después de que se pusiera la primera piedra, Toledo demostró una vez más que sabe honrar su historia sin perder la calidez de lo cotidiano. Los botijos, el agua fresca y la devoción a la Virgen del Sagrario siguen siendo los ingredientes de una tradición que, lejos de apagarse, brilla con más fuerza que nunca.