Torrelavega da por respondidos todos los reparos urbanísticos y envía su Plan General a la sala del veredicto

El Ayuntamiento de Torrelavega ha concluido la corrección de su Plan General de Ordenación Urbana tras subsanar las deficiencias que la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo detectó en el documento. El texto, que acumula veinte años de tramitación, pasará este jueves por comisión y llegará al Pleno municipal el viernes para su aprobación antes de regresar a manos del organismo autonómico.

Torrelavega da por respondidos todos los reparos urbanísticos y envía su Plan General a la sala del veredicto

El informe que llegó en marzo describía un Plan desactualizado, con contradicciones internas y apartados que no encajaban con la legislación vigente. Dos décadas de tramitación habían dejado su huella: las leyes cambiaron, los edificios desaparecieron y los proyectos se transformaron.

Entre las correcciones más llamativas destaca la eliminación de dos zonas industriales previstas en La Hilera. Estaban vinculadas a un acceso a la A-8 que el Estado ha rechazado, por lo que esos desarrollos desaparecen del mapa definitivamente.

En el extremo opuesto, el texto allana el camino a Besaya Green, el proyecto estratégico que el Gobierno de Cantabria avaló en febrero para instalarse en los terrenos de la antigua Sniace. El Ayuntamiento concede cuatro años para que arranque la operación antes de que entre en vigor la ordenación prevista para ese espacio.

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El catálogo de patrimonio también ha sido revisado de arriba abajo. Se han actualizado fotografías, retirado fichas de edificios que ya no existen y detallado qué tipo de obras están permitidas en cada inmueble protegido. La Lechera, Viérnoles, el colegio Nuestra Señora de la Paz y el Camino de Santiago figuran entre los elementos con condiciones modificadas.

El Monte Dobra sale reforzado. En el Pico de La Capía quedan prohibidas las nuevas edificaciones, la apertura de pistas, las plantaciones industriales de pinos y eucaliptos y la caza. También se limita la instalación de infraestructuras de energías renovables en terrenos de protección agraria y ganadera.

El documento incorpora además los estudios del soterramiento ferroviario y el trazado provisional que seguirán los trenes durante las obras, aunque sin reflejarlo en los planos porque será una solución temporal.

Las fuentes municipales se muestran confiadas y zanjan el asunto con una frase que lo dice todo: «Dejamos el Plan visto para sentencia». Si el Pleno da su visto bueno, la pelota pasará definitivamente a la Crotu.

Mientras tanto, Torrelavega seguirá rigiéndose por el Plan General de 1985.