Varios vecinos de Vitoria denuncian largas esperas en el servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Álava, con casos que rozaron las trece horas de espera y testimonios que apuntan a una grave falta de personal médico durante la época estival.

Iñaki acompañó a su mujer a Urgencias de Txagorritxu hace unas semanas después de que ella llevara varios días con fuertes dolores de cabeza. Entraron a las 11.40 de la mañana y no pusieron pie en casa hasta las cuatro de la mañana del día siguiente. Trece horas de espera que este vitoriano no puede olvidar.
Según cuenta, durante todo ese tiempo «solo había un médico» para atender a todos los pacientes del servicio. La profesional que finalmente asistió a su mujer, a la una de la madrugada, era residente y ella misma se disculpó por la situación. «Pasaron tres turnos de médicos en todo el rato que estuvimos», explica indignado.
El nivel de saturación era tal que muchos pacientes terminaron marchándose por su propio pie. Ellos no pudieron hacerlo: en el triaje, realizado veinte minutos después de su llegada, le asignaron a su esposa un nivel tres, lo que en la clasificación de Osakidetza implica que el caso requiere valoración médica prioritaria aunque sin riesgo vital inmediato. «No me vale que digan que mucha gente acude sin ser urgente porque no era nuestro caso», subraya.
Sara vivió algo similar junto a su marido, derivado al hospital desde el Ambulatorio a primera hora de la mañana para hacerse pruebas más específicas. Llegaron a las ocho. A las 17.30, tras casi diez horas de espera, su marido no aguantó más y abandonaron el centro. Acudieron al PAC, donde les repitieron que las pruebas que necesitaba solo podían realizarse en Urgencias.
Por suerte, la intoxicación alimenticia que sufría su marido «no llegó a más», pero Sara señala lo mismo que Iñaki: «Solo hubo un médico para atender las urgencias en toda la mañana».
Según datos oficiales, Osakidetza dispone de trece médicos en el turno de mañana, diez por la tarde y cuatro por la noche en Txagorritxu, cifras que se reducen en fines de semana y festivos. El servicio cuenta además con seis estudiantes de medicina en prácticas supervisadas. Desde la institución reconocen que estos números se ven afectados en verano por las vacaciones.
Para los afectados, sin embargo, los datos no cuadran con lo vivido. «Están jugando con la salud y la paciencia de la gente», concluye Iñaki. Una denuncia que cada verano vuelve a repetirse en los pasillos del HUA.
Más noticias de Vitoria
El agua escasea en Álava: quince pueblos de la provincia ya tienen prohibido regar jardines y lavar coches
Llodio prepara un gran espacio comercial de 5.000 metros cuadrados con amplio aparcamiento junto a la factoría de Tubacex
Las urgencias de Txagorritxu mejoran sus tiempos de espera tras el pico invernal, aunque los casos leves siguen rozando las tres horas y media