Un hombre armado siembra el terror en varios bares del Casco Viejo de Vitoria

La Ertzaintza detuvo el viernes por la noche a un hombre de 31 años después de que amenazara con una pistola a empleados de varios establecimientos hosteleros del centro histórico de Vitoria-Gasteiz. Al arrestado se le incautaron el arma, cargadores y decenas de balas.

Un hombre armado siembra el terror en varios bares del Casco Viejo de Vitoria

Todo comenzó pasadas las diez de la noche cuando los agentes fueron alertados de que un individuo estaba amenazando con un arma de fuego al personal de un local situado en el Casco Viejo de la ciudad.

Al llegar al lugar, los policías pudieron ver desde el exterior al sospechoso empuñando la pistola dentro del establecimiento. Aseguraron el perímetro de forma preventiva y, cuando el hombre intentó salir del local, lo abordaron y lo redujeron.

Lejos de rendirse, el detenido intentó volver a sacar el arma y adoptó una actitud violenta hacia los agentes, lo que precipitó su arresto por un delito de amenazas con arma de fuego.

Noticias de Vitoria en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La investigación posterior desveló que aquella misma tarde el individuo había actuado de forma similar en otro bar del entorno, donde olvidó una mochila que contenía dos cargadores, cerca de medio centenar de balas y cartuchos de escopeta. El material fue recogido por los agentes en ese segundo establecimiento.

Además, se supo que el arrestado se había presentado en un tercer local y había amenazado de muerte a la responsable del negocio apuntándola directamente con la pistola.

Una vez en comisaría, los agentes comprobaron que el detenido no posee licencia para portar armas. El historial del hombre no es precisamente nuevo en los archivos policiales: acumula cinco detenciones anteriores a cargo de la propia Ertzaintza.

Este sábado por la mañana pasó a disposición judicial para que sea el juez quien determine los pasos a seguir en el caso.

El suceso vuelve a poner el foco sobre la seguridad en el corazón histórico de la capital alavesa, una zona de gran actividad hostelera y de ocio nocturno que esta vez vivió una noche de tensión e incertidumbre para quienes trabajan en sus bares y restaurantes.