El fuego se declaró pasadas las trece horas del martes en el segundo piso de un edificio de la calle San Lesmes y quedó sofocado con rapidez gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia.

La jornada del martes 1 de septiembre se vio alterada en pleno corazón de Burgos cuando, sobre las 13:08 horas, comenzaron a llegar los primeros avisos de humo saliendo de una ventana del número 10 de la calle San Lesmes. Las llamas se habían originado en la cocina de una vivienda ubicada en el segundo piso del inmueble.
En cuestión de minutos, varias dotaciones de los bomberos de Burgos se desplazaron hasta el lugar para hacer frente al fuego. La columna de humo visible desde la ventana generó una notable alarma entre los vecinos y transeúntes de la zona, que no tardaron en congregarse frente al edificio para seguir de cerca la intervención.
El dispositivo de emergencias activado fue amplio y coordinado. La Policía Local y la Policía Nacional acudieron al lugar y procedieron a acordonar el perímetro para garantizar la seguridad de los curiosos y facilitar el trabajo de los equipos de intervención. De forma preventiva, también fueron alertados los servicios de Emergencias Sanitarias de Sacyl, por si algún afectado hubiera necesitado atención médica.
Por fortuna, el incendio pudo ser controlado y extinguido con celeridad antes de que se extendiera al resto de la vivienda o del edificio. El Centro de Emergencias 1-1-2 de Castilla y León confirmó que no hubo personas heridas ni afectadas en el suceso, lo que supuso un alivio para quienes siguieron los hechos desde la calle.
Poco después del aviso inicial, el humo dejó de salir por la ventana y la calma regresó a la zona. Solo la presencia de los efectivos sobre el terreno recordaba que minutos antes el susto había sido considerable en uno de los puntos más transitados del centro burgalés.
El incidente pone de relieve, una vez más, la importancia de mantener en buen estado las instalaciones del hogar, especialmente en las cocinas, donde se originan buena parte de los incendios domésticos que atienden los servicios de emergencia cada año.
Afortunadamente, en esta ocasión la rapidez de los vecinos al dar la voz de alarma y la efectiva respuesta de los bomberos evitaron que el episodio tuviera consecuencias de mayor gravedad.



