Un incendio forestal en Pendilla de Arbas alcanza el nivel 1 de peligrosidad con casi treinta medios luchando contra las llamas

Casi treinta medios de extinción trabajan este sábado para controlar el incendio forestal que se declaró durante la madrugada en Pendilla de Arbas, una localidad perteneciente al municipio leonés de Villamanín, en la comarca de la montaña central.

Un incendio forestal en Pendilla de Arbas alcanza el nivel 1 de peligrosidad con casi treinta medios luchando contra las llam

El fuego se inició en torno a las 23.40 horas del viernes y continúa activo este sábado, sin que las causas hayan sido aún determinadas. Las investigaciones para esclarecer el origen de las llamas siguen su curso.

Para combatir el incendio se han desplegado hasta seis aeronaves entre helicópteros y aviones, que trabajan en coordinación con seis cuadrillas terrestres, cuatro de ellas helitransportadas, además de numerosa maquinaria pesada. Un operativo de gran envergadura que refleja la complejidad del terreno y la dificultad para atajar el avance del fuego.

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Según el mapa de seguimiento de incendios de la Junta de Castilla y León, el foco se encuentra alejado del núcleo habitado de Pendilla de Arbas y se localiza en una zona de monte próxima a la frontera con el Principado de Asturias, lo que reduce por el momento el riesgo directo para la población.

Durante las primeras horas de la tarde de este sábado, el incendio ha sido declarado de nivel 1 del Índice de Gravedad Potencial. Esta clasificación se activa cuando se prevé que el tiempo necesario para estabilizar el fuego superará las doce horas, lo que obliga a reforzar los recursos y la coordinación entre los equipos desplegados sobre el terreno.

La zona de Villamanín, enclavada en plena montaña leonesa, presenta unas condiciones de monte que pueden dificultar notablemente las labores de extinción, especialmente cuando el viento o la orografía del terreno complican el trabajo de las cuadrillas.

Las autoridades mantienen el seguimiento del incendio y continúan evaluando su evolución a lo largo de la jornada. Por el momento, los equipos trabajan sin descanso para evitar que las llamas avancen hacia zonas pobladas o de mayor sensibilidad ambiental.