La Guardia Civil de Valladolid ha detenido a dos hombres en Íscar acusados de atar, golpear y dejar inconsciente a un joven de 25 años en una zona despoblada, después de robarle el móvil y diez euros en efectivo. Los arrestos se produjeron tras una investigación que duró apenas unos días.

Todo ocurrió la tarde del pasado 25 de agosto. Los agentes de la Guardia Civil destinados en Íscar recibieron un aviso que alertaba de la presencia de una persona en las inmediaciones de la plaza de toros del municipio. Al llegar al lugar, encontraron a un hombre semidesnudo, con las manos atadas a la espalda y sin documentación encima.
La víctima presentaba abundantes magulladuras, arañazos y cortes repartidos por el cuerpo. Fue trasladada de inmediato al centro de salud de la localidad para recibir atención médica.
Una vez atendido e identificado, el joven pudo relatar lo que recordaba de lo sucedido. Explicó que había estado con dos individuos en los alrededores del pueblo. En un momento dado, ambos le maniataron y le golpearon, para después sustraerle el teléfono móvil y el dinero que llevaba encima. Según su propio testimonio, perdió la consciencia y no recordó nada más hasta que se encontró caminando solo hasta que los agentes le localizaron.
Con la denuncia formal presentada por la víctima, la Guardia Civil puso en marcha una investigación para identificar a los responsables. Las gestiones realizadas permitieron localizar el vehículo que habría sido utilizado durante los hechos, lo que resultó clave para dar con los dos sospechosos.
Finalmente, los dos hombres fueron detenidos como presuntos autores de un delito de detención ilegal y otro de robo con violencia, figuras delictivas que la legislación española considera especialmente graves por la vulneración de la libertad y la integridad física de la víctima.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con los dos detenidos, fueron puestas a disposición del Juzgado de Instrucción de Valladolid en funciones de guardia, que será el encargado de determinar los pasos judiciales a seguir.
El suceso ha causado conmoción entre los vecinos de Íscar, una localidad de algo más de cinco mil habitantes de la comarca de Olmedo, que no está acostumbrada a episodios de violencia de esta naturaleza.



