La Policía Nacional ha arrestado en Granada a un hombre de 47 años acusado de quemar 28 contenedores en distintos puntos de Sevilla durante una misma tarde, causando además daños en vehículos, una vivienda habitada y varios establecimientos comerciales. Los desperfectos solo en los contenedores superan los 32.500 euros.

Todo ocurrió hace aproximadamente un mes, en un intervalo de apenas cuatro horas. Entre las 15:35 y las 19:30 horas, los servicios de emergencia recibieron varios avisos de incendio en diferentes zonas de la capital hispalense. La secuencia arrancó en Nervión, siguió por el distrito Sur y terminó en Triana.
La concentración de los siniestros en tan poco tiempo levantó las sospechas de los agentes desde el primer momento. Nada apuntaba a la casualidad.
En la primera intervención se localizaron varios contenedores ardiendo junto a un vehículo dañado por las llamas. Hacia las 18:00 horas, una nueva llamada llevó a los bomberos a otra zona donde el fuego ya había alcanzado un coche y la persiana del salón de una vivienda ocupada. La rápida respuesta de los equipos de emergencia evitó que las llamas se extendieran al interior del inmueble.
Una hora y media después, los incendios se reprodujeron de nuevo. Esta vez, además de más contenedores, resultaron afectadas la fachada de una ferretería y la de una sucursal bancaria.
Los investigadores recopilaron imágenes de cámaras y otros recursos tecnológicos para identificar al presunto responsable. Las pesquisas apuntaron a un hombre con más de veinte antecedentes policiales por delitos de distinta naturaleza. Al no dar con él en Sevilla, la Policía Nacional activó una búsqueda a escala nacional.
La operación concluyó en la madrugada del martes en el centro de Granada. Una patrulla de seguridad ciudadana reparó en la actitud sospechosa de dos personas y procedió a identificarlas. Uno de ellos resultó ser el hombre buscado desde Sevilla.
Quedó detenido como presunto autor de un delito continuado de daños y fue puesto a disposición de la autoridad judicial. La empresa propietaria de los contenedores destruidos ha cifrado los daños en más de 32.500 euros, cifra a la que aún habría que sumar los perjuicios ocasionados en los vehículos y los edificios afectados.



