Una conductora de Ávila acumula tres denuncias tras un accidente: drogada, sin puntos y sin dar la cara

Una mujer de 35 años y vecina de Ávila se enfrenta a graves consecuencias legales después de que la Policía Local descubriera que conducía bajo los efectos de las drogas, que su permiso de conducir llevaba años sin validez y que había abandonado el lugar de un accidente sin identificarse ante la otra parte implicada.

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Los hechos tuvieron lugar el pasado 10 de agosto, poco después de las dos de la tarde, en el entorno del Mercado Grande. Un vehículo colisionó en esa zona y su conductora siguió su camino sin detenerse, sin atender a la otra parte ni facilitar ningún dato. Fue la Policía Nacional quien alertó a los agentes locales, que la localizaron en la plaza de Santiago.

Una vez identificada, los agentes solicitaron su documentación y procedieron a las comprobaciones de rigor. El resultado no pudo ser más comprometedor para la mujer: la Jefatura Provincial de Tráfico de Ávila había declarado en abril de 2021, mediante resolución firme, la pérdida de vigencia de su permiso de conducir por haber agotado la totalidad de los puntos asignados. Más de cuatro años llevaba sin poder ponerse legalmente al volante.

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Pero ahí no acabó todo. Las pruebas realizadas a la conductora revelaron también la presencia de drogas en su organismo, lo que añadió una nueva infracción administrativa a la ya abultada lista de irregularidades detectadas.

Como consecuencia de los hechos, la mujer fue informada de que se le instruía atestado por un posible delito contra la seguridad vial, en concreto por conducir un vehículo de motor habiendo perdido la totalidad de los puntos del carné. Esta circunstancia eleva el asunto al ámbito penal, con las implicaciones que ello conlleva.

De forma paralela, acumula dos denuncias administrativas: una por circular con sustancias estupefacientes en el organismo y otra por negarse a facilitar sus datos a la otra parte afectada en el accidente, una obligación recogida expresamente en la normativa de tráfico.

El caso pone de relieve una vez más los riesgos que supone para el resto de usuarios de la vía la presencia de conductores que no cumplen los requisitos mínimos de seguridad exigidos por la ley, y la importancia de los controles policiales para detectar situaciones que, de otro modo, podrían pasar inadvertidas.