Una enfermera del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia (CHGUV) podrá disfrutar por fin del permiso parental que la dirección del centro le había negado. Una sentencia ya firme le reconoce ese derecho y deja en evidencia la escasa justificación que el hospital había dado para denegárselo.

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La trabajadora, que presta servicio en una unidad de hospitalización, había solicitado el permiso parental no retribuido dividido en tres periodos. Un derecho que le ampara por tener un hijo menor de ocho años. La respuesta del CHGUV fue el rechazo, argumentando de forma genérica «necesidades del servicio» y la coincidencia con el periodo de vacaciones.

El juzgado no ha aceptado esa justificación. La resolución subraya que la Administración está obligada a motivar de manera concreta cualquier denegación de este tipo de permisos, y que argumentos vagos como los esgrimidos por el hospital no son suficientes para limitar un derecho de conciliación familiar.

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La sentencia va más allá y recuerda que es precisamente durante el verano cuando los trabajadores tienen mayor necesidad de hacer uso de estos permisos para poder conciliar. Además, señala que el centro sanitario dispone de mecanismos para cubrir a esta profesional en su ausencia, entre otras razones porque la unidad donde trabaja no exige una especialidad concreta para ser cubierta.

La demanda fue interpuesta por la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO PV, que ha conseguido así una victoria judicial con repercusiones más allá del caso concreto.

Desde el sindicato han aprovechado la resolución para lanzar un mensaje directo a la dirección del CHGUV: que respete los derechos de conciliación de toda su plantilla y que deje de denegar permisos de forma injustificada. Una exigencia que pone el foco en una práctica que, según el sindicato, no se limita a este caso aislado.

La sentencia, ya firme, obliga al hospital a garantizar a la enfermera el disfrute del permiso en los periodos que ella misma había solicitado, sin posibilidad de seguir aplazando lo que la ley ya reconoce como un derecho.