La ciudad de Valladolid se ha convertido en el centro de atención por un innovador juego de mesa. ‘Dragones atrapados en la isla’ ha sido galardonado como el mejor juguete del año 2025 en el Premio Nacional del Juguete. Esta original creación se debe a la imaginación de Sofía, una niña que junto a su madre y otras dos docentes ha dado vida a una propuesta educativa que busca fomentar la cooperación y el trabajo en equipo entre los más jóvenes.

La idea detrás de este juego surgió en 2022. Durante unas vacaciones, la madre de Sofía, Noelia García, le sugirió que dibujara un boceto sobre un juego que le gustaría tener. El resultado fue un concepto que ha evolucionado hasta convertirse en un éxito reconocido. Gracias a un proceso de testeo que involucró a 250 personas, entre las que se contaron familias y colegios de la provincia, el juego ha sido afinado y adaptado a diferentes perfiles de niños.

El diseño incluye dos categorías de edad: una para niños de hasta seis años y otra para los de hasta nueve. Esto asegura que todos los niños dentro de este rango puedan disfrutar del juego. Además, el proyecto ha considerado las distintas capacidades de los niños, permitiendo que todos puedan participar y sentirse incluidos en la actividad.

‘El objetivo es enseñar a los niños a colaborar’, señala Noelia García, quien expresa que este juego no solo se trata de ganar, sino de realizar actividades en equipo. A través de los seis dragones que participan, los niños deben superar retos que estimulan diversas habilidades, enfatizando el aprendizaje activo de una manera lúdica.

La colaboración es clave en la dinámica del juego. Si los dragones no alcanzan la meta, nadie gana. Este enfoque es fundamental en el aprendizaje del concepto de trabajo en equipo y de la empatía. Las profesoras implicadas consideran que este juego ofrece una forma entretenida de desarrollar competencias sociales y educativas que son esenciales en la formación de los niños.

El galardón otorgado por la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes no solo reconoce la creatividad del diseño, sino que también premia la innovación y la calidad educativa del producto. La editorial GEU, responsable de la publicación del juego, ha mostrado un gran interés en llevar esta propuesta a un público más amplio.

‘Ve el mundo como un lugar donde todos colaboren para lograr un objetivo común`, concluye Flora María Nieto, educadora involucrada en la creación del juego. Con esto, el proceso creativo que inició una niña en Valladolid se convierte en una herramienta que fomenta valores positivos y diversión entre los más pequeños. En el futuro, se espera que este juego siga ampliando su distribución, llegando a más hogares y colegios de la ciudad y más allá.

por redaccion