El Hospital Clínico Universitario de Valladolid ha implementado una nueva técnica que permite reparar válvulas cardíacas mecánicas defectuosas mediante un procedimiento mínimamente invasivo. Esta innovación surge del trabajo del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y se espera que suponga una alternativa a las arriesgadas cirugías a corazón abierto que, hasta ahora, eran la única opción para muchos pacientes.

Las válvulas mecánicas son comúnmente utilizadas para tratar enfermedades cardíacas graves, especialmente en pacientes jóvenes. Sin embargo, su mal funcionamiento presentaba un gran reto para los médicos, pues las opciones eran limitadas y los riesgos de una nueva cirugía elevados. Este nuevo enfoque, conocido como ‘válvula-en-válvula mecánica’ (ViMech), permite implantar una válvula nueva utilizando un catéter, lo que reduce considerablemente el riesgo asociado a la cirugía tradicional.

El CNIC ha resaltado que esta técnica ofrece nuevas posibilidades para pacientes que antes no tenían opciones razonables de tratamiento. Hasta ahora, aquellos con válvulas mecánicas defectuosas se enfrentaban a una situación crítica, ya que la intervención convencional era inviable para muchos, especialmente para aquellos con múltiples cirugías previas.

Investigadores del CNIC y del Clínico de Valladolid han probado la técnica en modelos experimentales antes de aplicarla en humanos. En una primera fase, lograron fragmentar y retirar con éxito los discos de las válvulas defectuosas mediante catéteres y sistemas de protección para evitar complicaciones adicionales.

El procedimiento ha sido utilizado por primera vez en pacientes de entre 67 y 79 años que sufrían un alto riesgo quirúrgico. Tras los intervenciones, los pacientes han mostrado una evolución favorable, manteniéndose asintomáticos a los seis meses y sin eventos adversos destacados en el proceso.

Aunque se han logrado avances significativos, los autores del estudio advierten sobre ciertas limitaciones. Esto incluye el pequeño número de pacientes tratados hasta ahora, lo que sugiere que se necesita más investigación para establecer un tratamiento antitrombótico adecuado tras la intervención.

A medida que se avanza en esta técnica, los expertos en cardiología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid continúan buscando financiamiento y apoyo para llevar a cabo nuevos estudios. La comunidad médica espera que estas investigaciones arrojen luz sobre este método y su aplicabilidad en una mayor cantidad de pacientes en el futuro.

por redaccion