Un vecino de Camargo ha puesto en marcha una campaña en change.org para reclamar la conservación de las antiguas viviendas construidas para los maestros del colegio Agapito Cagigas, en Revilla. La iniciativa ha superado ya las 500 firmas en menos de una semana y ahora aspira a llegar al millar.

El conjunto arquitectónico, obra del arquitecto Javier González de Riancho Gómez, cumplirá el próximo 2 de septiembre cien años desde que Agapito Cagiga Aparicio lo donó al Estado. Un siglo después, los edificios presentan un estado que los vecinos califican de «preocupante y lamentable».
Juan Carlos Cuesta Sainz, impulsor de la petición, advierte de que «ha llegado el momento de intervenir». En el texto que acompaña a la recogida de firmas señala que la falta total de mantenimiento ha generado «graves deficiencias estructurales que amenazan con provocar un derrumbe o hundimiento inminente».
La campaña no solo apela al valor sentimental del conjunto. Los firmantes lo defienden como parte de la memoria colectiva del pueblo y avisan de que su desaparición supondría «la pérdida irreparable de una seña de identidad de Revilla de Camargo».
El escrito dirige su llamada a distintas administraciones y cargos públicos, entre ellos la presidenta del Gobierno de Cantabria, el consejero de Fomento, el de Educación y el alcalde de Camargo, Diego Movellán. Les piden que coordinen esfuerzos y adopten medidas de emergencia para detener el deterioro.
Entre las propuestas concretas figuran habilitar partidas presupuestarias de urgencia, impulsar los trámites técnicos necesarios y establecer alguna figura de protección que garantice la estabilidad de los edificios antes de que los daños sean irreversibles.
Los vecinos dejan claro que recuperar estas viviendas no responde a simple nostalgia. «Es una inversión en el futuro de nuestro entorno, de nuestro patrimonio colectivo y del fortalecimiento de nuestra identidad y memoria», recoge la petición.
La respuesta ciudadana ha sido rápida. El objetivo inicial de 500 firmas se alcanzó en apenas cinco días, lo que ha animado a los promotores a elevar la meta hasta las mil participaciones. El reloj corre en paralelo al deterioro del edificio, y los vecinos de Camargo no quieren esperar a que sea demasiado tarde.
Más noticias de Santander
El Hombre Pez de Liérganes amanece sin brazos tras un acto de vandalismo en la noche del jueves
El parking de Joaquín Costa se queda en papel mojado: el Ayuntamiento baraja abandonar el proyecto tras tres intentos fallidos
Colindres arranca San Ginés con 10.000 personas y Álvaro de Luna bajo la lluvia