La constructora murciana Abala Infraestructuras se ha colocado en pole position para hacerse con el contrato de dos edificios de vivienda pública en el barrio del Cabanyal, una obra que abre la puerta al tan esperado derribo de los Bloques Portuarios.

La sociedad pública Plan Cabanyal-Canyamelar ha propuesto adjudicar la construcción de dos bloques residenciales en la calle Astilleros a Abala Infraestructuras, empresa perteneciente al holding murciano Hozono Global, por un importe de 12,28 millones de euros con IVA incluido. La firma ha obtenido la máxima puntuación entre diez licitadoras, superando a grandes nombres del sector de la construcción como OHL, Grupo Bertolín o Edifesa.
La mesa de contratación ya ha requerido formalmente a la empresa la documentación administrativa necesaria y el depósito de una garantía del cinco por ciento sobre el precio sin IVA, trámites previos a la firma del contrato en las próximas semanas.
Los dos edificios se levantarán sobre una parcela de 2.100 metros cuadrados delimitada por las calles Astilleros, Vicent Guillot, Tio Bola y Eugenia Viñes. Cada bloque tendrá planta baja más tres alturas y entre ambos sumarán 51 viviendas públicas: 45 de dos dormitorios con 72 metros cuadrados y 6 de un dormitorio con 55 metros cuadrados, tres de ellas totalmente adaptadas para personas con movilidad reducida.
Bajo los edificios se construirá un aparcamiento subterráneo común con 53 plazas de garaje y 51 trasteros. En el espacio central entre ambos bloques se creará un jardín público de más de 1.100 metros cuadrados diseñado con criterios de sostenibilidad, con arbolado de gran porte, zona de juegos infantiles inclusiva, bancos y una fuente de agua potable.
El plazo de ejecución de las obras se ha fijado en 20 meses, lo que sitúa la entrega de las viviendas ya en la próxima legislatura municipal.
Este proyecto es la pieza clave para resolver el realojo de los residentes de los actuales Bloques Portuarios, un conjunto de cerca de 170 viviendas con una compleja estructura de propiedad repartida entre particulares, la Entitat Valenciana d’Habitatge i Sòl, el propio Plan Cabanyal y el Ayuntamiento. Los vecinos propietarios que opten por trasladarse podrán elegir entre compra, alquiler asequible con opción a compra o alquiler asequible, siempre bajo los límites de la vivienda de protección pública.
Mientras se ultiman los contratos, la sociedad pública sigue comprando pisos vacíos a particulares para facilitar la gestión del desalojo y el derribo definitivo de la manzana.
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