El arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha instado a los ciudadanos a participar en la campaña de Manos Unidas 2026, que busca combatir el hambre y las desigualdades sociales. En su reciente Carta Pastoral, Argüello define el esfuerzo como una forma de "militancia cristiana", enfocada en construir un mundo más justo y pacífico. Los vecinos están siendo llamados a unirse a esta lucha que va más allá de acciones puntuales y se centra en transformar las causas que generan la pobreza y la injusticia.

La campaña, titulada ‘Contra el hambre, militancia cristiana’, propone concientizar sobre la importancia de enseñar a las comunidades a ser autosuficientes. Durante su intervención, el arzobispo argumentó que ayudar a los demás no se limita a ofrecer alimentos, sino que también implica crear los medios para que las personas puedan subsistir por sí mismas. Este enfoque podría tener un impacto directo en los barrios más vulnerables de Valladolid, donde la desigualdad es palpable.
Argüello también mencionó que esta iniciativa busca ser una respuesta a las injusticias que, según él, surgen de la ambición de poder y la falta de equidad. Destacó la necesidad de educar a la comunidad, asociándose y formando grupos que contribuyan a discernir las causas de los problemas. Así, los vallisoletanos son invitados a reflexionar sobre su rol en esta lucha, promoviendo un sentido de responsabilidad compartida.
La encíclica ‘Populorum progressio’ de Pablo VI fue citada en su discurso, enfatizando que el verdadero desarrollo es el nuevo nombre de la paz. Argüello subrayó que combatir las desigualdades y la injusticia es esencial para alcanzar la paz que todos desean. De esta manera, la campaña se posiciona como un medio para unir esfuerzos en pro de un objetivo común.
Con el apoyo de diferentes instituciones locales y a través de actividades participativas, la campaña pretende movilizar a los vecinos hacia una acción colectiva. Los detalles específicos de estas actividades, así como posibles colaboraciones, se irán comunicando en las próximas semanas. Esta iniciativa, al abordar un problema tan cercano a la realidad diaria de muchos en Valladolid, resuena con la urgencia de actuar ante la crisis social actual.
La carta enfatiza que el camino hacia un cambio real comienza con la educación y la concientización. Se anima a los ciudadanos a unirse a este esfuerzo para discernir juntos las causas del hambre y la desigualdad. A medida que avanza esta campaña, se espera ver un compromiso creciente de la comunidad en Valladolid para abordar estas cuestiones de forma conjunta, buscando soluciones efectivas y duraderas.
