En Viana, los vecinos han podido sortear con daños mínimos las recientes inundaciones gracias a un dique provisional levantado con 80 toneladas de arena. Este esfuerzo ha evitado que el agua del río Cega causara estragos en las viviendas de la calle del Río, donde las crecidas habían generado serios problemas en años anteriores.

Gustavo y Diego, residentes en la zona, expresaron su agradecimiento a los servicios de emergencia y a la comunidad vecinal, quienes se movilizaron para construir rápidamente este dique. La inversión de aproximadamente 4,500 euros ha demostrado ser crucial para prevenir pérdidas mayores. Esta acción ha permitido que las viviendas permanezcan seguras durante una de las mayores avenidas del siglo XXI.
El Cega, que alcanzó los 103 metros cúbicos por segundo, superó el muro de hormigón y piedras, provocando preocupación entre los vecinos. Sin embargo, el nuevo dique ha contenido el agua, limitando su impacto. Solo se registraron filtraciones menores en algunas propiedades, permitiendo que el resto de los hogares se salvaran de daños extendidos.
A pesar del susto, los residentes pudieron pasar la noche en sus casas. Durante el desbordamiento, algunos vecinos tuvieron que usar bombas para extraer agua acumulada, pero lograron regresar a sus viviendas sin mayores inconvenientes. La intervención del Ayuntamiento y Protección Civil también fue reconocida por su rápida respuesta ante la emergencia.
Miguel Sáinz, una de las personas afectadas, recordaba desbordamientos anteriores, donde las consecuencias habían sido devastadoras. En esta ocasión, el costo estimado de los daños será significativamente menor, gracias a las medidas implementadas. Los vecinos confían en que la evaluación final de los daños confirmará que estos han sido mínimos en comparación con años pasados.
En estos momentos, el agua estancada se sigue drenando hacia el cauce habitual del Cega. Con un caudal que ha disminuido a 66 metros cúbicos por segundo, las labores de desagüe continúan para limpiar la zona afectada. Los residentes están a la espera de un compromiso por parte del gobierno para recibir ayudas destinadas a cubrir los gastos de las pérdidas.
Las autoridades han señalado que seguirán vigilando el comportamiento del río en temporadas de crecida. A medida que se evalúan los daños, el contexto de la gestión del agua en la región seguirá siendo un tema de atención prioritaria para el municipio.
