Villadangos del Páramo viste de cota de malla para revivir tres días de historia, acero y tradición medieval

El pequeño municipio leonés de Villadangos del Páramo se prepara para convertirse, una vez más, en escenario de una de las recreaciones históricas más singulares de la provincia. Del 7 al 9 de agosto, sus calles volverán a llenarse de espadas, estandartes y túnicas para conmemorar la célebre batalla que allí tuvo lugar en el año 1111.

Villadangos del Páramo viste de cota de malla para revivir tres días de historia, acero y tradición medieval

La cita, que llega a su XXVIII edición, rememora el choque entre las tropas leonesas y gallegas partidarias de la reina Urraca I y el ejército aragonés de Alfonso I, conocido como El Batallador. Tres días en los que todo el pueblo se transforma y sus vecinos dejan a un lado la ropa de diario para ponerse la piel de guerreros y cortesanos medievales.

Los actos arrancan el viernes por la tarde con la apertura del campamento, un torneo participativo con pruebas tan curiosas como el tiro de pucheros o el lanzamiento de alpaca, y la llegada de la comitiva real por el Camino Francés hasta la Plaza Mayor, donde se celebrará la Concesión del Pendón de Villadangos.

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El sábado será la jornada más intensa. Por primera vez, la recreación acogerá el I Torneo Internacional de Combate Medieval, con diez equipos procedentes de España, Francia y Portugal que se enfrentarán en distintas modalidades de Buhurt, el deporte de contacto con armadura regulado y arbitrado. La tarde culminará con la recreación de la batalla en el Palenque, seguida de un desfile de antorchas y la tradicional Cena Medieval, con cordero a la estaca y queimada como protagonistas.

El domingo cerrará la fiesta con una exposición de armas, talleres de esgrima infantil, justas medievales a caballo y una representación teatral vecinal antes del espectáculo acrobático final.

El mercado medieval, con más de quince talleres de forja, alfarería, cantería y cuero, y una impresionante muestra de cetrería con más de quince aves rapaces a cargo de Las Águilas de Valporquero, completará el ambiente durante los tres días.

Villadangos lo tiene todo listo. Una cita imprescindible para quienes quieran vivir de cerca cómo un pueblo entero detiene el reloj y regresa, por unos días, a la Edad Media.